El Levante UD volvió a sus andadas y sacó un empate con mucho más sabor a tropiezo que a provecho. Los Granotas de Javi Calleja fueron incapaces de perforar la portería de la Ponferradina y dejaron pasar una ocasión prácticamente inmejorable de colocarse en puestos de ascenso directo. Con la gran mayoría de sus rivales habiendo tropezado, el panorama era idóneo, en el Ciutat, con la afición de impagable respaldo y frente a un equipo al que teóricamente debía superar. De nada valió.
Se advirtió cuando ganó al Málaga, a este equipo le cuesta, no tiene un sello de identidad propio y acaba por ahogarse en su falta de imaginación y pegada. Pues la última prueba de ello ha llegado con un 0-0 inservible y poco menos que impotente. El Levante UD con esto desperdicia una oportunidad dorada, de las que todo verdadero aspirante hubiese atrapado cual depredador a su presa, y se mete en un buen lío.
Sus próximos y últimos rivales en la primera vuelta son el Deportivo Alavés en Mendizorroza y la SD Éibar en el Ciutat. Con la actitud mostrada, es imposible que los de Orriols puedan garantizar dos victorias, es más, incluso dos empates serían bienvenidos. El Levante UD no hace sino confirmar jornada a jornada lo que tanto se teme, quizás sea candidato a los puestos Play Off, pero las grandes alturas le producen vértigo.
MACHO LEVANTE