Los minutos 50 y 51 del partido que enfrentó a Gales e Inglaterra fueron dos perfectos manuales de cómo se logra una obra de arte y de qué forma no debe producirse una salida de balón. Al 50 de partido Marcus Rashford se inventó un golpeo magistral de falta para clavar el balón en la escuadra, si bien es cierto que Ward, el guardameta de Los Dragones Rojos, dio un paso en falso que resultó fatal. Un minuto después, Davies perdía imperdonablemente un balón que supuso el nacimiento de la asistencia para que Phil Foden anotará el 0-2 y prácticamente despejara el terreno para The Three Lions. Davies soñará con el minuto 51 del encuentro varias noches. Faltaba la guinda, y esta llegó en el minuto 68 por parte del mejor del partido, un Rashford que rompió a Roberts y colocó un chut por bajo imposible de atajar para el cancerbero.
0-3 y pudieron ser el doble. Gales no dio mala imagen y tuvo las suyas, pero hace falta más que eso para tumbar a una Inglaterra que ya soportó hace cuatro años y uno respectivamente, quedarse con la miel en los labios marchándose a casa en las Semifinales del la Final. Para The Three Lions ha llegado el momento de dar el último paso, así lo cree toda su hinchada y por fe en el señor equipo al que animan no será. Gales se marcha a casa, Inglaterra se enfrentará a Senegal en Octavos de Final siendo la favorita, pero teniendo que trabajar aún más duramente.