Se jugaba España ser primera con notoria distancia, Alemania sencillamente su continuidad en el Mundial. Tras un partidazo que fue lo más parecido a una Final, La Roja y Los Teutones empataron 1-1. Al 62 marcó Morata, tras pase de Jordi Alba, su segundo tanto en la competición, pero Alemania es una locomotora que jamás se rinde y en el 83 de partido, tras asistencia de Musiala, Füllkrug colocó el balón donde ni Unai Simón pudo llegar, y eso que el guardameta español salvó dos clave tras ello. Pudo también desequilibrar Morata poco antes del final gracias a un pase de lujo aportado por Nico Williams, pero se le hizo de noche y su doblete se esfumó.
España depende de sí misma para ser campeona de grupo, tal y como se está poniendo el Mundial es todo un premio. Para ello deberá derrotar a una Japón que ya ha demostrado lo peligrosa que es. La concentración en todas las líneas será vital y consiste en un último esfuerzo que merece muchísimo la pena. Por lo demás, el Planeta Fútbol vibró en el mejor torneo del deporte rey gracias a otro partidazo, esta vez por parte de dos campeonas del mundo, España y Alemania. Justo empate. Gracias a las dos por tamaño espectáculo.