Más allá de las polémicas sobre el penalti que dio la oportunidad a Campaña para contrarrestar el 1-0 de Sebas Moyano colocando las que serían a la postre tablas definitivas, y el gol anulado a Iborra en el 94 por supuesta mano de Rober Pier, la realidad es otra bien distinta. El Levante UD tenía el deber de ganar en Anxo Carro al CD Lugo de Fran Justo, pero no lo logró. Algo falla y falta en el equipo de Javi Calleja, algo que otros dos equipos como el Deportivo Alavés y la UD Las Palmas sí tienen, claridad y equilibrio en el verde. El Levante UD por de pronto debe solicitar el comodín del mercado invernal. Un nueve, un central y un mediocentro deben acudir a Orriols para la segunda vuelta del campeonato.
Caso aparte es el hecho de que el Levante UD no consigue exprimir del todo el fondo de armario que tiene y su candidatura al ascenso directo puede acabar dilapidada cuando dé comienzo el 2023, más aún si nos referimos a que quede campeón de la Liga Smartbank. Tener tan solo a tres puntos la segunda plaza no es un consuelo. Los últimos partidos de la primera vuelta aspiran a ser bastante determinantes, y si los Granotas no logran encaramarse cuanto menos al puesto mencionado, su credibilidad puede reducirse fácilmente a los Play Off, signo y señal de fracaso de temporada.
Sí, es cierto, esto es muy largo y restarán otras veintiuna jornadas de margen, pero ¿Para qué? ¿Para mejorar lo presente o proseguir por la misma senda? La temporada no es eterna, ergo lo de «esto es muy largo» posee su fecha de caducidad, cuanto antes cambien las cosas para bien mucho mejor que mejor, y falta hace, el Levante UD no lleva el ritmo de un equipo candidato al ascenso, sino que vuelve a sembrar bastantes dudas. Urge una reacción notoria.
MACHO LEVANTE