Francia ya está en los Octavos de Final del Mundial, y lo ha logrado en un auténtico partidazo en que todo pudo pasar frente a Dinamarca, que tendrá que jugarse la segunda plaza en su último partido de grupo con Australia. Francia enseñó más los colmillos, pero La Dinamita Roja respondía al desafío. No obstante, la diferencia radicó en un jugador por el que hoy día suspira casi todo el mundo, Kylian Mbappé. Si lo tienes a él, garantía de goles asegurada.
Suyos fueron los dos goles, combinando por enésima vez esa clase y poderío físico de su propiedad. El 1-0 tras un jugadón de manual por la izquierda teniendo de socio al incansable Theo Hernández, mientras que el segundo llegando con el alma a un caramelito en forma de centro a cargo de Antoine Griezmann. Dinamarca aumentó su propio listón durante el segundo periodo y Andreas Christensen demostró con el 1-1 que la selección nórdica esta muy viva. Tendrán la oportunidad de demostrarlo, y con Christian Eriksen sobre el terreno de juego, una maravillosa noticia para el Planeta Fútbol que el capitán danés haya regresado al verde.
Francia ya espera oponente para la siguiente fase y es un combinado que impone pavor, más aún si un tal Kylian Mbappé merodea por las inmediaciones rivales. No es de extrañar que Les Bleus tengan su reputación ganada a pulso, pues el objetivo de la selección de La Marsellesa de cara al presente Mundial solamente es uno.