El Levante UD tenía una deuda consigo mismo, ganar para demostrar tanto pegada como buen juego. Lo consiguió, pese a que todavía haya mucho que currar, y vislumbra muy de cerca el ascenso directo, osease, su principal objetivo. 2-3 se impuso al Albacete Balompié con golazos y dosis de buen juego, nunca permitiendo que su rival llegara a creérselo del todo. Rober Ibáñez cuajó una sobresaliente actuación, marcando un golazo que supuso el 0-1 en el minuto 2 de partido tras combinar con Álex Muñóz, y teniendo el segundo durante el tiempo de descuento. Lamentablemente, en dicha ocasión no atinó y el Albacete puso las tablas en el contragolpe.
Tras el paso por los vestuarios, Bouldini se marcó un jugadón que supuso el penalti y el regreso goleador de Campaña para el 1-2 al 54 de partido. Falta hace el dorsal 24 granota, y mucha. No se vino abajo el Albacete, que demostró casta y pundonor igualando de nuevo en el 64. Sin embargo, el Levante UD estaba un plus por encima y se mascaba otro tanto granota en caso de haber más jugadas colectivas. Vaya si las hubo, en concreto la del minuto 73, cuando los dos mejores futbolistas del cuadro dirigido por Javi Calleja, y de toda la presente Liga Smartbank, se encontraron.
Campaña vio el pasillo para entregársela a Jorge De Frutos, cuya presencia en el campo supone una bendición, el dorsal 18 vio a Bouldini y no dudó, asistió para que el 22 granota resolviera nada menos que con el tacón cruzando el cuero hacia el segundo palo. Jugada maestra y golazo para enmarcar. Pudo haber anotado un tercer tanto el Albacete, y pudo haber ampliado su ventaja el Levante UD, ninguna de esas dos circunstancias tuvo lugar y el partido finalizó con un justo 2-3 para los del Ciutat.
El Levante UD mejora en todo, acierto goleador, buen juego y contundencia. Todavía falta mucho por pulir, pero eso debe de servir como un enorme estímulo para la que, sin duda, es la mejor plantilla de la Segunda División. Por de pronto, los Granotas ya ven muy de cerca su meta, el ascenso directo, un primer paso. La próxima jornada se antoja como una gran oportunidad para seguir colocando tierra de por medio. La actitud mostrada en el Carlos Belmonte supone el camino, lo demás consiste en seguir trabajando para aumentar el listón, cosa que es bien factible.
MACHO LEVANTE