QUE SEA COMPRENSIBLE NO LO HACE MENOS DOLOROSO

Son otros tiempos en Mestalla, qué duda cabe. El Valencia CF ya no está en condiciones de plantar cara con garantías a un FC Barcelona y ganarle, tanto en condición de equipo local como de visitante. Caso aparte el hecho de que los culés no lo tengan mucho mejor, pues sus añorados días en los que presumían de dobletes y tripletes quedan cada vez más atrás. Se demostró en el último clásico que ambos jugaron.

Tras una primera parte de monólogo culé, en la que los de Gennaro Gattuso dieron gracias a que el partido no estuviese sentenciado, la escuadra che no solamente equilibró el encuentro, sino que tuvo alguna de libro para adelantarse en el marcador, pero los goles parecieron haber cogido puente por Halloween. Hasta que llegó lo de casi siempre en el Valencia CF, y el de casi siempre en el FC Barcelona, justamente en uno de esos minutos en los que escuece de verdad.

Una asistencia de Raphinha fue muy mal defendida por un Gabriel Paulista para quien cualquier temporada pasada fue bastante mejor. La pifiada del central provocó que Mamardashvili se quedara a media salida, y tamaño regalo no fue desaprovechado por Robert Lewandowski, que se vistió de Freddy Krueger y llevó la pesadilla a Mestalla. 0-1, tangana final, insultos desproporcionados a Ferrán Torres y final del partido. Una derrota valencianista comprensible por el rival, pero nunca menos dolorosa, tanto por cuándo y cómo sucedió, como por el bochorno que precedió a la conclusión del choque. Cuanto antes se pase página, mejor para todo el mundo.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

Deja un comentario