Para algunos equipos, ciertos territorios y formas de proceder están gafados. En caso del Valencia CF, respectivamente hablamos de Sevilla y los penaltis. Lo tuvo en su mano, en este caso en sus botas, durante un partido loco en que pudo haber sucedido de todo, pero hay que aplaudir la primera parte de la escuadra de Mestalla. Los pupilos de Gennaro Gattuso lucharon hasta el final en Nervión. Sin embargo, no pudo ser. El gol de un Cavani que sigue sumando supuso una revolución para el bloque che, pero dejar vivo al Sevilla FC de Jorge Sampaoli suele tener un precio a pagar.
Lo comprobó el equipo de Gattuso en uno de los minutos más odiosos, visto desde el lado negativo, el 86. El tanto de Erik Lamela para el definitivo 1-1 echaba por tierra la primera mitad che y premiaba el segundo tiempo local. Si el minuto anteriormente señalado fue maléfico, qué decir del tiempo de descuento. Tuvo que sufrirlo Gayà, quien falló un penalti que habría supuesto una victoria de las que hacen más piña que nunca. Fue inevitable retroceder al 23 de Abril de 2022, cuando otro penalti errado privaba al Valencia de la Copa del Rey, precisamente en Sevilla. Ni la bella ciudad del Guadalquivir ni los penaltis guardan simpatía a los de Mestalla, ha vuelto a quedar claro.