Ni las sabias palabras de Mehdi Nafti, anunciando que quien espere ver a un Levante UD jugón va a llevarse toda una mala sorpresa, pueden ocultar la actual verdad, esperemos que fugaz. El conjunto granota se ha convertido por pleno derecho en la primera gran decepción de la Liga Smartbank tras el segundo 0-0 estéril cosechado. Fue en La Romareda, frente al Real Zaragoza, y gracias se deben dar de que el asunto no acabase peor. La presencia en ataque por parte de la escuadra de Orriols fue demasiado tímida y eso conlleva a que al final debas dar por bueno un empate que no sirve para prácticamente nada.
Caso aparte la no titularidad de Montiel y la sorprendente presencia de Rubén Vezo, quien casi la pifia con un resbalón, ya no en la convocatoria, sino saliendo de inicio. Según el Míster, no estaba centrado, pues menudo cambio más radical. Ni las entradas de Montiel, Campaña y De Frutos desatascaron la situación. El Levante UD protagoniza un inicio bastante desilusionante en las dos primeras jornadas ligueras. Sí, podría haber sido peor, pero debería de haber sido mejor. Son solamente dos jornadas, pero la lectura extraída es muy clara, se han perdido cuatro puntos de seis. No, no se pueden ganar ni mucho menos todos los encuentros, pero iniciar el campeonato no haciéndolo es muy mala señal.
Esperemos que el paso del tiempo, las incorporaciones pendientes y la despedida del inmenso e insoportable calor, ayuden lo suyo. Por no mencionar la progresión que el equipo debe tener en líneas generales como bloque. Wesley Moraes está muy solo en ataque, los demás deben apoyarle y ganar el cuero cuando esté tan marcado. El Levante UD no está siendo nada inteligente ni imaginativo, dos defectos a pulir si se quiere eliminar esta decepción inicial.
MACHO LEVANTE