¿EL ROLAND GARROS VOLVERÁ A VER ALGO SEMEJANTE?

Catorce Roland Garros, juzguen ustedes, literalmente mil veces más fácil mencionarlo o escribirlo que llevarlo a efecto. No fue el más agradable, las Semifinales iban para partido épico, pero Alexander Zverev, quien lo último que deseaba era un segundo tie-breack, fue con todo hacia una bola que estaba destinada a darle la espalda. El alemán luchó contra el destino y se lesionó. A través de este artículo un servidor le desea la más pronta recuperación. El tenis debe disfrutar de los mejores. Lamentablemente, pecó de ingenuo, pues frente a ese golpe no había opción de contrarrestar. Una pena. Ánimo Zverev.

De esta manera tan triste, pero demostrando quién es en tierra batida, Rafa Nadal, el mejor deportista de la historia de España, se plantó en su decimocuarta final de Roland Garros, y si el de Manacor llega, solamente es para conquistar. Así lo hizo. El noruego Casper Ruud, que ha pasado por la escuela del titán de la tierra batida, merece un fuerte aplauso por su nivel, humildad y ser finalista del mejor torneo que el tenis puede ofrecer. No es precisamente poca cosa. Sin embargo, lo cierto es que fue otra víctima del tremendo repertorio de Rafa. Hizo cuanto pudo en los dos primeros sets, pero un Rafa Nadal irregular hasta ese momento sacó su verdadero e indomable espíritu, suponiendo el principio del fin para el noruego y el inicio de la enésima gloria para el español.

Las pruebas se vieron en el tercer y último set. Si algo tiene Rafa, además de su «modo dios» en tierra batida, es el don para dominar el factor psicológico y destruír la fuerza mental de su oponente. Lo ha logrado con todos, incluido Alexander Zverev en las Semifinales, y Casper Ruud no sería la excepción. 6-3, 6-3 y un incontestable 6-0 como demostración de esto último. Nada que reprochar al finalista, pues como he dicho antes, hizo todo lo que pudo e incluso en algún momento aspiró a llevarse el segundo set, pero fue efímero.

No hay palabras, salvo las más lógicas. Osease, van 14 Roland Garros en 14 finales, 22 Grand Slam, 36 Masters 1000 y 92 títulos en total. Llámenle como quieran, rey, dios, emperador, supremo, gobernante, excelencia, carece de importancia por una sencilla razón, Rafa Nadal ha tumbado todos los calificativos habidos y por haber. Lo mismo pasa con adjetivos como tremendo, apoteósico, grandioso, legendario, majestuoso o maravilloso. Resulta irónico que Rafa haya llegado al mismo nivel que Hannibal Lecter, pues en lo que al tenis en general y tierra batida en particular se refiere «no existe nombre para lo que él es». No diga nada, salvo dos palabras, Rafa Nadal, equivalen a oro puro y lo siguiente.

¡BRAVO RAFA!

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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