Cuatro años y tres temporadas, ese ha sido el tiempo que el emperador de Europa ha tardado en volver a subir al trono. Tras dejar en la cuneta a todos los clubes estado, superó por 0-1 a su último obstáculo. Un Liverpool con mil veces más corazón que cabeza, que nunca le perdió la cara al encuentro, pero fue un tronco durante la mayor parte del choque. Para todo lo demás, el guerrero de guerreros, Thibaut Courtois, el mejor portero del mundo y uno de los grandes en toda la historia del deporte rey. El cancerbero tiene muchísima culpa de la temporada, casi perfecta, que el Real Madrid ha completado. No fue el único. Abran paso al resurgido cual ave fénix Dani Carvajal, tremendo partido el suyo.
¿Qué decir del general Carlo Ancelotti? Pues simplemente que es el primer entrenador en la historia en lograr alzar la Copa de Europa cuatro veces. Toda una leyenda en los banquillos. Fede Valverde y Vinícius Jr escribieron su página particular, el primero como asistente y el segundo remachando a la red el único tanto que subió al marcador en el minuto 59. Solamente el colegiado sabrá por qué anuló el gol de Benzema al 45. Pudo haber hecho más goles el Real Madrid en varias jugadas, pero o bien se le hizo de noche o le sobró el último toque con el cuero. Aparte de eso, nada más que añadir.
Van 14. Parece fácil decirlo y escribirlo, pero no quieran encontrar explicación futbolística versada en la lógica. Acháquenlo al ADN. Ni Gandalf, ni Merlin, ni Dumbledore les van a poder aclarar el significado de esta clase de magia, la misma que tiene el Real Madrid en Europa. Si les parece, anoten esto también, solamente le faltan seis para tener veinte en sus vitrinas. Tic Tac, como diría aquel. El Real Madrid es el emperador del Viejo Continente, sube al trono de nuevo, deja cristalino quién manda y desde luego el aviso es muy claro, el 14 es un número muy bonito, pero hay otros más elevados. Y es que así es el Real Madrid, siempre vuelve, a las pruebas me remito. Enhorabuena al Real Madrid y a toda su gente de bien.