No fue la final más espetacular, pero sí tuvo emoción. No sobró calidad, pero sí casta. El toma y daca se ausentó, pero la tensión estuvo presente en todo momento. Sin embargo, lo que volvió a demostrarse es que las tandas de penaltis se han puesto muy de moda en estos últimos años. Han conquistado Europa del mismo modo que el Eintracht de Frankfurt hizo con la UEFA desde los once metros. La escuadra alemana, dirigida por Oliver Glasner, bastante más persistente que el Glasgow Rangers de Gio Van Bronckhorst, y consolidando un ciclo iniciado hace un lustro, no solamente alza un título muy merecido por su recorrido en la competición, sino que se gana el derecho de participar en la próxima edición de la Champions, y en el bombo 1. Alemania tendrá un quinteto de bloques.
Si fuese por ocasiones el Eintracht Frankfurt debió haber goleado en la final disputada en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, pero tuvo falta de puntería, y no fue lo único. Una pájara defensiva incomprensible dio lugar al 0-1 del Glasgow Rangers, anotado por Adeyele-Aribo en el minuto 57 de encuentro. Ese tanto terminó por provocar que el equipo alemán, ejerciendo de local en la noche de ayer, metiese una marcha más. El empate se veía venir, y el minuto 69 confirmó lo previsible. Demasiadas ocasiones falladas, pero Santos Borré dijo «no esta vez». 1-1 y vuelta a empezar.
Sin embargo, frente al acoso alemán, los escoceses resistían y en alguna contra irradiaban peligro. Ni el resto del segundo período ni toda la prórroga fueron suficientes para que uno de los dos impusiera su punto de vista. ¿Las consecuencias? Aquello que ya estaba tan de moda desde el pasado 2021, confirmó su actual tiempo glorioso. La tanda de penaltis llegaba. Lenz, Hrustic, Kamada, un espectacular Kostic y el héroe Santos Borré, no perdonaron. Sí lo hizo un clásico del Viejo Continente, Aaron Ramsey, mandando al limbo su lanzamiento y haciendo inútiles los aciertos de Tavernier, Davis, Arfield y Roofe. 5-4, cuentas claras y justicia made in penaltis.
El Glasgow Rangers tendrá que esperar. El Eintracht de Frankfurt se corona dejando en la cuneta no solamente al cuadro escocés, sino a Betis, Barcelona y West Ham United, ganando además en el Benito Villamarín, Camp Nou y London Stadium. Cosa fina. Enhorabuena al Eintracht Frankfurt y a toda su gente de bien. Muy merecido.