Eso es lo que fue, un amistoso dentro de un encuentro oficial. El RCD Espanyol de Vicente Moreno ha cumplido con creces y ha salvado la categoría alejado de la quema. El Valencia CF por su parte, es seguro que queda en mitad de tabla, undécimo o noveno, aunque el puesto más sospechoso es el décimo. 1-1 con un conjunto Perico algo más involucrado, pero no mucho más. Y frente a un Valencia al que sencillamente le da todo igual. El final del presente relato lleva escrito varias semanas. Marcaron los nueves, Maxi Gómez primero, Raúl De Tomás a posteriori, minutos 37 y 45. Los dos puntas contentos.
El resto del partido fue un ejercicio de futilidad en el que los locales jugaron mejor y los visitantes tuvieron dos para sentenciar, pero en el Valencia CF ya no funciona nada. El próximo fin de semana acabará todo, en cierto sentido, pues empezarán más cosas. Mucho más que en verde, ahora todos los focos de Mestalla se centran en los despachos, hay asuntos que resolver y pueden demorarse. Por lo demás, el Valencia CF disputó su primer partido amistoso de pretemporada de forma simbólica, evidenciando cuán grande es el cambio que debe experimentar.