El Valencia CF perdió anoche la Final de la Copa del Rey frente al Real Betis en el Estadio de La Cartuja. Tras empatar 1-1 durante el tiempo reglamentario y la prórroga, la tanda de penaltis fue la jueza. Una lotería futbolera que parece tener bastante fichado al equipo Che. Sea como fuere, los hechos son los hechos. El Betis es el campeón de la Copa del Rey y el Valencia está con más del noventa por ciento de posibilidades de quedarse fuera de Europa cuando Mayo esté a punto de dar paso a Junio. No hace falta hablar sobre su pésimo papel en La Liga en líneas generales, está todo dicho. La cuestión ahora es otra.
A falta de cinco partidos para que la temporada liguera anuncie su conclusión, la fe en los pupilos de Pepe Bordalás se ha disuelto definitivamente. Levante, Athletic, Espanyol, Betis y Celta son los últimos rivales a los que el cuadro de Mestalla debe medirse. El próximo Sábado, el Derby de la Capital del Turia hará acto de presencia en territorio valencianista, en el que puede ser el partido más descafeinado y desalentador entre los dos vecinos de la urbe. Ironías del fútbol, ambos se juegan hacer historia, y en caso de victoria de uno de los dos, así será. El Valencia CF, claro favorito en el Derby por más de un motivo, tiene en sus botas ganar por fin los dos Derbys ligueros, cosa que sorprenda o no, todavía no ha sucedido. Los granotas por su parte vuelven a soñar con esa primera conquista de Mestalla que les haga obtener un rayo de luz dorado en una temporada para el destierro. El morbo vuelve a estar servido en el Derby de Valencia.
Sin embargo, sería altamente comprensible que no hubiese puesta una atención demasiado especial en dicho encuentro. No está el fuego para hacer paella. El Valencia CF con toda probabilidad se quedará sin catar las mieles europeas por tercer año consecutivo. Todo un desastre. ¿Y el Levante UD? Resulta tristemente irónico que los de Orriols sean los únicos que puedan tener algo que contar, pues a falta de quince puntos por disputarse siguen teniendo opciones reales de obrar el milagro, aunque estas sean muy escasas. Lo dicho, Valencia no está para tracas ni castillos.
¿Entonces? El Levante incluso tiene aún algo que relatar, pero ¿El Valencia? ¿Qué puede decirse a partir de aquí? ¿Qué merece la pena contar? ¿El hecho de que casi con toda probabilidad los de Pepe Bordalás van a quedar en tierra de nadie otra vez en La Liga? ¿Las posibles salidas de dos pesos pesados como Guedes y Carlos Soler? ¿Quizás el que todavía el club no haya echado el resto por Hugo Duro teniéndolo a precio de ganga? ¿O el tiempo se emplea mejor pensando en el incierto futuro del actual Míster? Hablamos del Valencia CF damas y caballeros, de algo se debe debatir. Todavía falta un mes de competición, aunque en caso valencianista sea durísimo recordarlo, y más viviendo su afición una resaca de Domingo tan amarga. Así que, lo dicho, la frase del titular es la que concluye ¿Y ahora qué?