Como al final el Levante UD acabe liándola parda en la zona de abajo, de cara al último tramo del presente campeonato liguero, será para hacerle una estatua a José Luis Morales. Dos asistencias de lujo, un gol y un penalti que provocó el mismo. El omnipresente Comandante lo hizo absolutamente todo. Su escuadrón de élite estuvo compuesto por Dani Gómez, Mickaël Malsa, Roberto Soldado y Dani Cárdenas. Juntos no solamente lograron aplastar al Granada CF en Los Cármenes por 1-4, también la casi imposible hazaña de igualar el golaveraje particular con el cuadro Nazarí.
Seis partidos por delante, dieciocho puntos en juego y a cuatro de la salvación. Lo más cómodo sería apostar por el «no», pues Sevilla, Valencia, Real Sociedad y Real Madrid no hacen precisamente excesiva gracia. Sin embargo, es lo que hay. Toca afrontar dichos retos. Deportivo Alavés, este en el Ciutat, y Rayo Vallecano como último partido tanto a domicilio como en la presente temporada, serán los encuentros que pongan fin al periplo Granota 2021-2022, de una forma u otra.
Todo lo que se tenía que decir acerca de los aspectos negativos de este equipo y su club está aprendido de memoria. No a lugar a la vuelta atrás. Caer de pie u obrar un milagro nunca antes visto. Si por Morales tiene que ser, una luz brilla entre tanta oscuridad. Que el Levante UD sea de Primera puede estar abierto a debate. Lo que admite cero discusiones es que el Comandante lo es. Más que eso, pertenece a las estrellas. Ojalá que al final de la temporada, se haga su voluntad.
MACHO LEVANTE