Empate con sabor a nada en Mestalla. El Valencia CF cuajó un partido muy gris. El remate al palo de Maxi Gómez, fue prácticamente lo único que hizo el cuadro de Pepe Bordalás para imponerse a un Cádiz que también tuvo la suya por parte del ex valencianista Negredo, pero Mamardashvilli estaba en su sitio y realizó una parada heroica. Es evidente que muy bien no le ha sentado el parón a un Valencia que vuelve a demostrar su falta de regularidad en La Liga. Concluir en mitad de tabla con plena tranquilidad puede incluso resultar un pequeño consuelo.
Y claro, está el otro asunto, la verdadera lucha valencianista, esa que no se encuentra en la máxima competición nacional, sino en la Copa del Rey, el torneo del KO. Que nunca sirva de excusa, pero tener cada vez más cerca una final y la posibilidad de alzar un título en una temporada, que por lo demás es casi tan deplorable como las dos anteriores, resulta todo un lujo. Respecto a los otros puntos de vista no hay demasiado que destacar, el 0-0 frente al Cádiz resulta una decepción enorme. Al acabar la jornada, la sexta plaza puede saludar al Valencia CF desde entre tres y cuatro jornadas de distancia.