La séptima tendrá que esperar. El West Ham United de David Moyes estuvo más entero encabezado por unos imperiales Declan Rice, Pablo Fornals y Michail Antonio. Y desde luego no debemos olvidar a Soucek y Yarmolenko. El primero anotó en el minuto 39 un gol psicológico del que la escuadra Hispalense trató de recuperarse. Sin embargo, le fue imposible al Sevilla FC lograrlo. El segundo jugador nombrado también golpeó anímicamente a los pupilos de Julen Lopetegui.
Corría el minuto 112, en plena prórroga, cuando Pablo Fornals quiso fusilar a Bono desde la parte izquierda. Paradón, otro más de uno de los mejores porteros del momento, pero ni los grandes cancerberos pueden con todo. El Sevilla defendió muy mal, nadie llegó raudo al rechace, excepto Yarmolenko claro, quien remachó el cuero al fondo de la portería poniendo prácticamente punto y final a la eliminatoria. La escuadra del Guadalquivir bajó los brazos.
Como no podía ser de otra manera, el Sevilla tuvo las suyas, pero nadie estuvo fino. Martial debe dar más, En-Nesyri ha perdido su toque goleador, Tecatito Corona fue de más a menos, lo mismo que jugadores como Rakitic y Jesús Navas. Óliver Torres y Rafa Mir no resultaron los revulsivos esperados, y en cuanto a Bono, ya se sabe para lo que un portero está en el campo. Y eso que en una de las últimas subió a rematar, pudiendo haberle costado el tercero en contra a los de Nervión.
Merecida victoria de un West Ham United muy sólido, que cada vez da más guerra en Inglaterra y en Europa. Fue superior, estuvo más entero, jamás perdió la fe de cara a lograr la remontada en la eliminatoria ante el equipo más histórico del torneo, y tales virtudes merecen como recompensa un pase a Cuartos de Final. La séptima del Sevilla puede arribar en cualquier futura temporada, que nadie dude de algo así. No obstante, como dice El Númida de Gladiator, aún no, aún no. Como dice el narrador de Conan, eso es otra historia.