Cristiano Ronaldo por el Manchester United. Jan Oblak por parte del Atlético de Madrid. Uno de los dos estaba destinado a ser el máximo protagonista en el Teatro de los Sueños de Old Trafford. Los dos son jugadores, cada cuál en su terreno, que aparecen en las grandes citas. Sin embargo, no están teniendo la mejor temporada en sus carreras. No obstante, para eso existe la Champions, para las resurrecciones de las grandes estrellas. Uno debía marcar goles, el otro evitarlos. Quien lograse su objetivo volvería por la puerta grande en un estadio eterno. Gloria para Jan Oblak.
El guardameta colchonero no permitió fisura alguna. Mantuvo su portería a cero sin importarle en lo más mínimo quién del Manchester United tratara de marcar. Lo consiguió durante el 0-0 y tras el 0-1 logrado por Renan Lodi en el minuto 41 de partido. Un gol psicológico del que el Manchester United jamás pudo recobrarse. Un tanto que supuso un tesoro como el de la cueva de las maravillas de Aladdín para el Atlético de Madrid. Fin del proyecto de los Diablos Rojos, y de qué manera tan decepcionante. Los pupilos del Cholo Simeone avanzan a Cuartos de Final, y se sienten capaces de todo. Página de oro merecida en Old Trafford para la escuadra colchonera. Ahora, a esperar rival en el próximo sorteo.