Un absoluto héroe, incluido el penalti que detuvo en el minuto 52 a Santos Borré. Claudio Bravo se erigió como hombre del partido. Un encuentro en el que el Betis, todavía con la resaca positiva de la Copa del Rey y de su billete para la Supercopa de España 2023, y la negativa por su tropiezo en La Liga frente a un directo como el Atlético de Madrid, sucumbió por 1-2 frente a su oponente. Un Eintracht de Frankfurt que no convirtió la vuelta en un entrenamiento de lujo gracias al dorsal 25 bajo palos.
El Betis no estuvo fino, y es que la escuadra de Manuel Pellegrini no es perfecta, cada cosa en su sitio. Sus errores en defensa fueron demasiados y acabaron por penalizarlo. Tuvieron las suyas los Verdiblancos y lograron el 1-1 con un golazo de Fekir en el 30 de choque, pero fue un espejismo cuya duración no llegó ni a los tres minutos. Para el descanso, el 1-2 final ya campeaba. Solamente Claudio Bravo pudo mantener a la escuadra del Benito Villamarín en pie.
Para la vuelta los de Manuel Pellegrini deberán volver a ser ese conjunto que en defensa transmite por lo general bastante más seguridad. Además de recuperar ese plus incisivo perdido. Jugar con un equipo alemán es enfrentarte a un gato con siete vidas. El Eintracht Frankfurt de Oliver Glasner conserva todas y cada una. O lo béticos realizan uno de los mejores partidos de su enorme temporada, o mucho nos tememos que el sueño Verdiblanco en la UEFA Europa League se terminará.