0-0, así de simple. Ni Manchester City, cuartofinalista cristalino, ni Sporting de Portugal, totalmente eliminado, tenían nada que jugarse. Pep Guardiola se permitió incluso sacar al veterano guardameta Scott Carson, quien fue cariñosamente ovacionado. Por su parte, Ruben Amorim se realizó los cinco cambios, para que muchos de los suyos pudiesen disfrutar del último partido del conjunto lisboeta en la presente edición de la Champions. Ambos tuvieron llegadas, pero ni la puntería ni las ganas aparecieron por Etihad Stadium.
El Manchester City ya tenía los deberes hechos. La escuadra inglesa sigue metida de lleno en los tres grandes frentes. Premier League, donde lidera. FA Cup, en cuyo torneo también es cuartofinalista. Y desde luego en una edición de la Champions la cual es su gran ambición, la última frontera a conquistar. Los Citizens esperan rival en el próximo sorteo.