Los aficionados y las hinchas del Manchester United deben pensar a estas alturas «Qué días aquellos en los que nuestro querido equipo era, sin discusión ni debate alguno, el mejor de la ciudad, y con plena diferencia». Los tiempos son otros. Prueba de ello es que al Manchester City solamente le falta la Champions como tesoro final para su grandeza. En Inglaterra ya no tiene nada que demostrar. Para el Manchester United, cuyo proyecto presente está al borde del colapso, cualquier ciclo pasado fue más grandioso.
El último Derby de Manchester ha sido una más que clara demostración. Y claro, si para variar tienes a dos fenómenos como Kevin De Bruyne y Mahrez completamente inspirados por parte de los Citizens, y en el bloque de los Diablos Rojos se encuentran ausentes Cristiano Ronaldo y Cavani por lesión, pues apaga y vámonos. En el Manchester City además, no se puede dejar de mencionar a Bernardo Silva y Grealish. 4-1 final en un partido donde el Manchester United plantó cara, pero entre su negligencia defensiva, y que sencillamente el Manchester City es una máquina de equipo, la goleada se vio como algo bastante comprensible.
Mayor decepción para los visitantes imposible, se tambalean a paso rápido y el Arsenal ya les ha quitado la cuarta plaza. Ojo con los Gunners, tienen tres partidos menos que la escuadra dirigida por Ralf Rangnick. Por su parte los locales, con todo un clásico a estas alturas como Pep Guardiola de entrenador, no pueden haber cogido mejor moral para seguir reclamando la presente y apasionante edición de la Premier League. Manchester vive otros tiempos, se tiñe de celeste, los Citizens mandan.