Un solitario y muy tempranero golazo de Gabriel Paulista, que no pudo escoger mejor momento para regresar por la puerta grande, sirvió para que el Valencia CF ganase 0-1 al Mallorca en Son Moix, dijera adiós a una nefasta racha de resultados y por vez primera en la segunda vuelta del presente curso liguero saboreara el significado de añadir tres puntos de golpe al casillero. Había muchísimo en juego, lo sabían los Che, que se encontraban de nuevo con Kang-In Lee y Jaume Costa. No faltaron las expulsiones, Luis García Plaza, técnico de los Bermellones, no acabó el partido en su banquillo, al 83 de juego el árbitro de la contienda lo expulsó por protestar airadamente. Tampoco llegó a completarlo un Ilaix Moriba que causará baja ante el Granada.
Tuvo que achicar agua el Valencia, es imposible que este equipo no sufra, pero si es para finales como este, bendito sufrimiento. Necesitaba oxígeno el bloque de Mestalla en lo que a La Liga se refiere, precisaba de una motivación de cara al partido de su temporada, que tendrá lugar dentro de cuatro días, y a pesar de que por vía liguera Europa esté realmente muy difícil, tenía el deber pendiente de alejarse del descenso de forma todavía más segura. Si alcanzar los torneos del Viejo Continente le resulta imposible en la competición de la regularidad, por lo menos que haya garantía de cero sufrimiento. Fin a la mala racha en Liga. Dentro de poco, la noche señalada.