El Valencia CF fue vapuleado en Mestalla por 1-4, obra de un FC Barcelona que en la primera mitad estuvo imperial en materia ofensiva y en la segunda vivió de rentas rematando la faena con el cuarto gol de Pedri, impidiendo la reacción valencianista y disponiendo de alguna más para el quinto gol. Los de Pepe Bordalás tardaron tres cuartos de hora en vislumbrar la clase de partido que jugaban y frente a qué rival. Si ante uno de los mejores equipos de La Liga no estás plenamente concentrado, el precio a pagar es muy alto. Lo pagó un Valencia que acumula siete partidos ligueros sin conocer la victoria, y cinco de ellos son derrotas. Sucumbir ante el FC Barcelona es comprensible, la siesta del primer tiempo no.
Los Che prosiguen en caída libre en Liga, mientras se aferran con cada vez más claridad al partido que el Miércoles 2 de Marzo disputarán en Mestalla frente al Athletic Club de Bilbao, correspondiente a la vuelta de las Semifinales de la Copa del Rey. Alguna vez deberá acabar esta mala racha que atraviesan en la máxima competición, pero desde luego si piensan que con la actitud de Mendizorroza y la exhibida en la primera parte ante los de Xavi Hernández se puede conseguir, mejor que vayan acostumbrándose a más disgustos. Por de pronto dos malas noticias asoman, la pérdida de Gayà, que veremos hasta cuanto tiene, y la igualada distancia que el cuadro de Bordalás tiene entre las plazas europeas y el descenso. Un inicio de segunda vuelta realmente decepcionante.