Como era de esperar le costó, hasta el 75 de partido no pudo romper el 0-0, su oponente era otro grande como el Internazionale que jugaba en su feudo, el Giuseppe Meazza, pero el conjunto de Jürgen Klopp se sobra. Su tremendo físico y la calidad individual y colectiva que atesora, apenas encuentran competencia. Por si fuese poco ha añadido como refuerzo en este último mercado de invierno a Luis Diaz, delantero procedente del Oporto. Bastó el 0-1 de Roberto Firmino para que los de Simone Inzaghi acabaran hundidos, siendo rematados instantes después por el de siempre, Mohamed Salah, quien puso un 0-2 que vale su peso en oro.
Por nivel como equipo no es, sino por su rival, al que tiene que remontar, y para variar en calidad de visitante. Lo cierto es que el Inter de Milán necesita muy poco menos que un milagro para cambiar las tornas de una eliminatoria que el Liverpool parece tener más que encauzada. Los Red cuentan los días para verse en el sorteo de Cuartos de Final, pese a que lógicamente la vuelta quede pendiente, pero no suelen ser de las escuadras que echen por tierra un trabajo tan logrado, al contrario, pertenecen a aquellas que lo redondean.