El Valencia CF sufrió una derrota por 2-1 de las que realmente escuecen en el Estadio de Mendizorroza frente al Deportivo Alavés. Un tropiezo mucho más doloroso que cualquiera registrado en un Santiago Bernabéu o un Wanda Metropolitano, los Che no podían permitirse fallar frente a un Alavés que, las cosas como son, se jugaba la vida y vaya si respondió ante su público. La escuadra de Pepe Bordalás solamente fue capaz de marcar desde los once metros, sin embargo, Joselu demostró que los Babazorros también entienden de penaltis.
La falta de reacción valencianista en los últimos compases y lo espeso que se mostró el equipo en líneas generales hace temer que psicológicamente hablando los jugadores estén dando por perdido el proyecto liguero, aferrándose a la cuerda de la vuelta correspondiente a las Semifinales de la Copa del Rey en Mestalla, algo con doble cara, pues puede ser muy bueno y muy malo. Si el Valencia CF accede a la Final todos contentos, pero si es apeado del torneo del KO no tendrá donde agarrarse y menos con el bajo rendimiento del que últimamente hace gala en La Liga.
La próxima jornada los Che recibirán a un transformado FC Barcelona y otra derrota supondría creerse un poco más que el Valencia CF camina hacia principios de Marzo con la clara posibilidad de lanzarse al vacío sin red. El salto puede ser de los artísticos, pero el impacto de un mal aterrizaje traería duras consecuencias. Como siempre será el tiempo quien dicte sentencia.