Perdió el Valencia CF 4-1 en el Santiago Bernabeu frente al Real Madrid, Guedes maquilló el festín de la dupla del momento en La Liga, Benzema y Vinicius, poco más. Primera parte tirada a la basura con el conjunto Che apenas dando muestras de haber comparecido y segunda mitad distinta, con los de Mestalla sacando la casta banalmente por culpa de dos jugadores merengues de talla mundial. Perder entraba dentro de lo razonable, tirar cuarenta y cinco minutos no.
Lamentablemente, el 4-1 no será el tema central de conversación perteneciente a este clásico, sino otro, ese que nunca debería salir de entre bastidores, pero admitámoslo, es más pesado que mil vacas en brazos. Y es que el 1-0 madridista destruyó el empate y la falta de tantos, pero por la enésima incompetencia arbitral, nada nuevo, incluso han derrotado a un servidor, intenté en la mayor medida de lo posible no hablar nunca de ello en mis artículos, es inútil. Lo único que me queda es suavizar y no entrar en el terreno de los insultos de cara a esta gente, humana como todo el mundo y con una profesión terriblemente desafortunada, pero con un nivel tan deficiente que incluso apoyados por la tecnología tira para atrás.
Nada nuevo bajo el sol damas y caballeros, lo raro sería que sí. No esperen que de golpe y porrazo la lista de árbitros se renueve. Al Valencia CF solamente le queda mirar hacia delante, ver en qué ha fallado y corregirlo de cara a su próxima cita frente al Sevilla. Una cosa queda clara, su entrada al partido tiene que ser bastante más notoria, con o sin Carlos Soler.