Carlos Soler al 35 de partido y Dennis Cheryshev al 92 encargaron el pase a los Octavos de Final de la Copa del Rey frente a un FC Cartagena que como era de esperar puso entre la espada y la pared a un Valencia CF que es imposible que no sepa lo que es sufrir en cada partido que juegue, hace tiempo que cualquiera que siga al equipo Che debe acostumbrarse a dicha consigna, raro será el día en que los de Mestalla no tengan una noche movida. Padecimiento del bueno, 1-2 y a la siguiente fase.
El Valencia CF, su plantilla y míster no tienen culpa de que en el torneo del KO no exista todavía el VAR, que se pongan las pilas quienes deban, osease ciertos señores, lo que pase en el verde se queda en el verde y desventuras arbitrales sufren hasta los más grandes. Que le pregunten al equipo Che cuantas veces ha experimentado en elástica propia el nivel arbitral español, del cual por cierto no me voy a molestar en hablar directamente, pues ya estoy dando pistas en este párrafo.
El Valencia CF sigue vivo en un torneo donde puede allar estímulo y motivación, espera rival para los Octavos de Final y debe volver a ponerse las pilas ligueras, pues comienza una tetralogía aspirante a marcar su curso definitivo en la presente temporada. Podemos decir sin temor a errar que en muchos sentidos son cuatro finales y mucho mejor afrontarlas mediante un buen comienzo, con otra ronda copera en la víspera de Reyes. Mejor fecha prácticamente imposible.