Me viene a la mente la película de terror Déjame Salir, concretamente la escena donde el protagonista es manipulado por la madre de la familia psicópata y lo manda mentalmente a lo que ella denomina el lugar hundido. Lo del Levante UD es sencillamente así. El equipo tiene tanto pavor a perder que se olvida de intentar ganar, y para pocas ocasiones que logra la mala suerte se ceba con él en forma de postes. 0-0 ante el CA Osasuna de Jagoba Arrasate, otro ejercicio más de impotencia. A estas alturas ya está todo dicho y solamente queda seguir remando lleven a donde lleven las aguas, porque hablar de la capacidad de la canoa resulta tan banal como desalentador.
Son las consecuencias de acciones negativas. Del derrumbe psicológico de Paco López tras la eliminación en las semifinales de la pasada edición de la Copa del Rey y eso que hacemos referencia a uno de los mejores entrenadores de la historia del club. Del muy mal hacer durante dos años de una directiva que ha gastado más de lo debido, no ha sabido colocar jugadores de cartel en otros clubes y en cuanto a fichajes ha realizado una labor muy irregular, pues algunos no han dado todo lo que se esperaba.
Y cómo no, imposible olvidarnos de la mala suerte, cebándose continuamente con equipos que viven este tipo de situaciones. ¿Y si hubiera entrado el palo de Álex Cantero frente al Real Madrid, y el de Morales ante el Betis con 0-1 a favor, qué tal el de Jorge De Frutos en este último encuentro? Pues probablemente el casillero del Levante UD registraría unos cinco o seis puntos más, palpándose un ambiente algo mejor. Pero no, lo hecho hecho está, en esta ocasión para mal.
Quizás, y sólo quizás, el equipo se deba tomar lo que queda de esta primera vuelta como una especie de preparación para lo que sin duda supondrá la segunda etapa liguera, aunque la inmensa mayoría me podréis decir «Mientras queden partidos queda esperanza», pues aceptamos barco, nunca sabes ante quien o quienes pueden llegar las sumas de tres en tres. Espanyol, Valencia y Villarreal no parecen los rivales adecuados, más bien pintan bastos si es el Levante UD quien debe ganar, no obstante esto es fútbol, hasta que los partidos no se jueguen es imposible comprobar nada. La conclusión final habita en el primer párrafo, pulir la canoa, seguir remando y que los ríos desemboquen en un mar piadoso.
MACHO LEVANTE