No fue la victoria que la afición del Levante UD merece, pero sí una que el equipo necesitaba. No fue la más espectacular, pero sí muy motivante. No soluciona de la noche a la mañana la crisis en La Liga, pero la Copa del Rey debe servir como buen incentivo. Las rachas goleadoras no constan de un solo partido, pero es bueno que jugadores como Soldado y Dani Gómez afinen la puntería. Quizá no sean titulares indiscutibles, pero ver a chavales de la escuela como Álex Blesa anotando un Hat-Trick o a Álex Cantero realizando tamaño partido siempre ilusiona.
Hubiese sido un puntazo romper la mala racha frente a un oponente de la misma categoría, por ejemplo frente al Athletic, pero si no hay manera de ganar a los primeras mejor comenzar por algún equipo de divisiones inferiores para recordar que aún se puede y a partir de ahí subir peldaños. Con todo el respeto para Huracán Melilla, pero en la Copa del Rey, tras la edición pasada, el Levante UD debía empezar la presente demostrando que se toma muy en serio el torneo. Dicho y hecho, 0-8 y pudieron ser cuatro o cinco más.
Pues por fin llegó, ni ante el equipo esperado ni en el torneo donde habitan las urgencias más grandes, pero la primera victoria está aquí y esperemos que le sigan muchas más desde este momento. A todo esto, no tiene mala pinta Alessio Lisci, parece haber sintonizado muy bien en un tiempo récord con el vestuario y en su primer partido ha sabido ver los roles de cada jugador con bastante sensatez. ¿Y si resulta que la solución para el banquillo ha estado en casa todo este tiempo? No sería el primer sí como respuesta en la historia del Fútbol.
Viernes sorteo de la segunda ronda en la Copa del Rey, Sábado cuenta atrás y el Domingo llega el CA Osasuna de Jagoba Arrasate. La primera victoria siempre es un chute de adrenalina extra para una motivación mayúscula. Si el equipo sabe interpretarlo y manejarlo como es debido la alegría de entresemana puede verse respaldada por un triunfo liguero que se antoja tan necesario como difícil, pero al mismo tiempo, con la sintonía mostrada en el último encuentro, posible.
MACHO LEVANTE