Tal y como reza el titular, ni más ni menos, el Valencia es capaz de dar la talla frente a un Villarreal ganándole 2-0, de sacarle un empate épico al actual campeón de La Liga como es el Atlético de Madrid y de arrancar un punto a domicilio ante toda una Real Sociedad. Sin embargo, al mismo tiempo puede protagonizar un partido soporífero ante el Cádiz en el Nuevo Mirandilla, una hora bochornosa frente al Mallorca en Mestalla y sufrir de lo lindo en su propio feudo ante el Rayo Vallecano.
Este último partido representaba una oportunidad muy grande para demostrar que los de Pepe Bordalás pueden aspirar a buenas metas, pero no, 1-1 y gracias porque fue el conjunto dirigido por Andoni Iraola quien tuvo las más claras y menos mal que Falcao andaba tocado. La imagen de los de Mestalla no fue mala, todo sea dicho, pero si quieres dar un golpe contundente debes hacerte notar y este Valencia CF, cada vez que se le presenta una ocasión de las denominadas inmejorables, no llega a la altura precisa. Hace falta escalar más, esa sigue siendo la única conclusión.
Los próximos cuatro partidos representan el final de la primera vuelta para el cuadro de Pepe Bordalás, Celta, Elche, Levante y Espanyol son sus rivales. Por nombre, presupuesto y plantilla se supone que debería ganarlos todos, no obstante, la cuestión mayor es que a este equipo nunca se le termina de entender, no hay otro que dé tanto el callo frente a los de arriba, pero a la par no existe un conjunto que decepcione tanto en encuentros frente a equipos supuestamente inferiores. Teniendo eso en cuenta, podemos decir que la escuadra de Mestalla se dirige inexorablemente a cuatro trampas. Veremos si logra neutralizarlas o acaba accionándolas.