CUANDO NI LOS MILAGROS OCULTAN LAS CATÁSTROFES

El Valencia CF perdió dos puntos de tres al empatar 2-2 frente al Mallorca en el Estadio de Mestalla. A pesar de que en el tiempo de descuento el equipo Che pasó de un 0-2 a las tablas finales evitando así la derrota literal, las sensaciones son mucho más negativas que positivas y el empate no hace sino confirmar la crisis de juego y resultados en la que el bloque de Pepe Bordalás está inmerso. Van seis partidos consecutivos sin poder ganar.

Las tres derrotas ante Real Madrid, Sevilla y Barcelona pueden ser justificables debido tanto a la naturaleza de sus oponentes como por sus metas a lograr, pero nunca por los fallos tan tremendos de falta de actitud en los últimos compases, espíritu ausente y puntería torcida. Los empates frente al Athletic Club de Bilbao, Cádiz y Mallorca duelen mucho, pues el Valencia tiene mimbres para haber podido ganarlos todos, incluido el primero, no obstante, los de Mestalla siguen dando muestras de problemas acumulados en todos los ejes.

Mientras que por las bandas están a cubierto con gente como Gayà, Lato, Guedes, Carlos Soler, Correia o Musah, al igual que en la portería con Cillessen y Mamardashvili, sucede todo lo contrario en las zonas centrales. En defensa incluso Gabriel Paulista comete fallos garrafales de marcaje, lo que hace que los centrales faciliten bastante la labor del rival. En la medular el Valencia está poco menos que cojo, solamente Daniel Wass, un jugador al que poco le faltó para marcharse en verano, da verdaderamente la talla, no hay un organizador ni dos guardaespaldas que le cubran. Al Valencia en el centro del campo le faltan tres jugadores válidos para un montón de minutos. Las cosas no mejoran en el ataque, los tantos son asunto de carrileros e interiores, los cuatro delanteros natos están reñidos con el poder del gol. Maxi Gómez, Marcos André, Hugo Duro y Manu Vallejo, ninguno de ellos ve puerta.

La actitud valencianista en la primera parte fue más digna de un equipo de Segunda División que de otra cosa. No solamente no sabían mover la pelota para trenzar jugadas, sino que la inoperancia de algunos jugadores y el error en los marcajes de otros tantos facilitaban el trabajo de Los Bermellones dirigidos por Luis García Plaza, que encontraron en Kang In-Lee a su peor enemigo, no sin ser su héroe previamente.

Un error de Racic en el medio campo provocó que el sur coreano se marcara una gran jugada sentando a dos contrarios y asistiendo a Ángel para que marcara el 0-1 al 32 de partido. En el minuto 38 Helder Costa le perdió la pista a Pablo Maffeo, quien asistió para que Dani Rodríguez rematara y Diakhaby se marcara el 0-2 en propia puerta. Si el Valencia tiene que contar con dos jugadores como Racic y Diakhaby en su once titular es sencillamente una muy mala señal.

De la misma manera sucede con Jason Remeseiro, con este jugador en el campo es como si el conjunto de Mestalla estuviese con un futbolista menos en el verde. Si a Kang In-Lee no se le hubiese ido la olla en el minuto 55, cuando cometió una entrada brutal sobre Daniel Wass y a sabiendas de que ya tenía una amarilla, quien sabe si un Valencia incapaz de generar peligro alguno durante 25 minutos seguidos después de la expulsión del dorsal 19 Bermellón, habría tenido los arrestos suficientes para empatar.

Sin embargo, los hechos son indiscutibles, los pupilos de Pepe Bordalás obtuvieron las tablas por medio de dos de sus estrellas durante los minutos 93 y 98. Primero fue Guedes con un golazo y después Gayà tras centro de Manu Vallejo y una demostración gladiadora de Marcos André para dejar atrás la pelota. 2-2 final, sí, pero no, este Valencia CF no funciona, ante el Mallorca tiró a la basura 80 minutos pertenecientes a un partido que debería haber ganado para demostrar que la creencia en el presente proyecto con Pepe Bordalás al frente está justificada. En lugar de eso hubo gente que desfiló de Mestalla mostrando su total disconformidad.

Los próximos cinco partidos que el Valencia CF tiene son para tomar nota. Betis, Villarreal, Atlético de Madrid, Real Sociedad y Rayo Vallecano. Con la actitud general mostrada en este último encuentro, los problemas acumulados en todos los ejes y la tremenda irregularidad que este equipo vuelve a lucir tal y como le sucedió en las dos temporadas anteriores, no se augura precisamente la recolección de muchos puntos, más bien al revés. Pepe Bordalás sigue teniendo mucho trabajo, sus jugadores deben recuperar el modo bloque y en consecuencia el equilibrio como equipo. Es la única manera de cambiar una dinámica negativa que se prolonga más de lo debido.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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