El Levante UD está roto, ni siquiera de penalti fue capaz de empatar un partido en el que de nada le sirvió tener el balón y ser voluntarioso. Si no lanzas a puerta no puedes pretender ni las tablas en el marcador. Más allá de los clásicos y puntuales errores defensivos y del fallo de Morales desde los once metros hay una realidad instalada durante hace mucho tiempo, este equipo está bloqueado. Paco López ha agotado su crédito como entrenador. Es triste referirse así a alguien que ha dado muchísimo al Levante UD en estas últimas temporadas, pero es la realidad, cosa que nunca se puede pasar por alto.
Esto también demuestra que la era de Quico Catalán como Presidente tras casi 14 años al mando de la institución debe llegar a su final. Sería completamente injusto que el mejor Presidente de la historia del club tuviese una conclusión en la que viese a su equipo dejar de formar parte de Primera División, pero si hay algo que por desgracia el Fútbol ha demostrado es que muchas veces aquellas personas que han tenido una trayectoria muy digna, y aún más que eso en el caso de Quico, no logran la despedida que merecen.
Poco que decir acerca del partido, quien supo lo que hacer en todo momento, además de demostrar una condición física propia de Luis García Plaza, fue el Mallorca. El Levante quiso llevar a cabo lo imposible, dominar el balón sin ideas claras, correr con una condición física insuficiente, y lo que es peor, ganar sin lanzar a portería. Aparte claro está de continuar con esos errores defensivos puntuales que son para echar la bronca a cada uno de los centrales. Los de Orriols son almas en pena, un equipo sin ninguna seña de identidad, están completamente caducos.
El Mallorca fue de menos a más, subiendo la intensidad, controlando los tempos del encuentro a sabiendas de que la defensa del Levante podía tener fisuras en cualquier momento. Solamente Aitor lograba atrasar con sus paradas lo inevitable, que sucedió al 74 y medio de partido. Un centro al segundo palo de Maffeo fue rematado por Baba completamente libre de marca, demostrando por enésima vez la falta de agresividad defensiva de los granotas. Nada pudo hacer Aitor, 1-0 y fin de la historia. El Levante está tan mal que es mucho más fácil que minutos después falle un penalti en lugar de marcarlo. Morales es un fiel retrato de la situación física y psicológica que los del Ciutat arrastran.
Nada nuevo bajo el sol, ni siquiera el que Morales defienda a Paco López y se culpe a él mismo el primero y a sus compañeros la leche de cerca sirve para nada. Sí, los jugadores son muy culpables, pues saltan al verde a jugar y no desprenden la actitud propia del verdadero Levante. Ahora bien, Paco López es quien debe motivar a todos y cada uno en los entrenamientos y desde el banquillo, y el de Silla no ha logrado para nada su objetivo, ni en el final de la temporada pasada ni en el inicio de la actual. Por no hablar de los preparadores físicos, a saber qué tendrán que contar con una lesión tras otra de los jugadores. Y queda la directiva entera. Todos son culpables.
La realidad no se puede negar, el Levante UD es uno de los equipos más tristes de Primera División sino el mayor, no parece haber una solución inmediata y según palabras de Quico Catalán Paco López tiene todo su apoyo. Acabe o no la temporada queda claro que a esta directiva y a este cuerpo técnico al completo se les ha acabado el crédito. Las cosas no se han hecho bien desde arriba, en los banquillos hay un claro bloqueo y en el verde se observan los pésimos resultados de todo lo anterior. Son tiempos difíciles, sería mucho más divertido apoyar al equipo en circunstancias muy distintas qué duda cabe, pero hay un camino de espinas y se debe recorrer lleve a donde lleve.
MACHO LEVANTE