Este Valencia funciona, el conjunto dirigido por Pepe Bordalás ha confirmado antes del primer parón liguero que es disciplina pura. No parece el mismo equipo y en realidad solamente hay tres caras nuevas: Giorgi Mamardashvili, Omar Alderete y Marcos André. Aparte de ellos, los demás son quienes ya estaban la temporada pasada, cosa que por otro lado puede dar lugar a las mejores cartas en Mestalla. Que gente como Correia, Wass, Guedes o Maxi Gómez prosigan y que cracks de la escuela de Paterna como Gayà o Carlos Soler continúen liderando al cuadro de Mestalla son lujos. Otro punto a rescatar es la resurrección que está demostrando Cheryshev.
3-0 ganaron los pupilos de Bordalás a un Deportivo Alavés que en ningún momento fue rival. No hubo más goles por un palo en la primera mitad y porque al equipo local ni falta que le hizo. Partido muy plácido para un Valencia que empieza a mandar un serio mensaje de aviso a la liga, frente al bloque de Mestalla se debe currar a destajo. Invicto, siete puntos de nueve, con un Mestalla en modo fortín y transmitiendo cada vez más confianza a la afición. Este Valencia parece un equipo del cual te puedes fiar.
Dominio Che de principio a fin. El Valencia CF leyó mucho mejor que su oponente la clase de partido que se iba a desarrollar y enseguida lo llevó a su terreno, concretamente al minuto 3 de partido. Los locales labraron una gran jugada en ataque, Cheryshev centró desde el lado izquierdo y Wass, como si de un nueve puro se tratara, remató de tiro cruzado llegando desde atrás. 1-0 tempranero y situación muy de cara para los de Bordalás, que no sentenciaron al minuto 7 porque el palo se cruzó en el camino de Guedes. También pudo marcar el segundo Alderete con un buen remate de cabeza, no obstante, la pelota se marchó fuera por muy poco. Solamente existía el Valencia, ni rastro del Alavés.
A partir del minuto 15 el ritmo empezó a decaer, pero la disciplina y el trabajo del Valencia seguían ahí. El Alavés no pasaba de la medular y cuando lo conseguía sus ataques eran rápidamente neutralizados por el cuadro local. Los de Bordalás atacan y defienden en modo piña, cómo se nota el sacapuntas del Míster a la hora de que todos sus lápices escriban con letra fina. El conjunto de Mestalla no concedía tregua a los pupilos de Javi Calleja y al segundo minuto de descuento, después de que en el 40 de juego Maxi Gómez rematara con el hombro un centro dorado de Gayà, los locales sentenciaron virtualmente el partido. Carlos Soler marcó su tanto número 22 en su partido número 150 con su equipo y club del alma de la mejor manera posible, rematando de espuela una asistencia de Guedes para culminar un jugadón. 2-0 merecido para los Che.
Casi nada cambió en la segunda mitad, el Alavés tuvo algún arreón aislado, pero era el Valencia quien controlaba de cabo a rabo los tempos del encuentro. De hecho, en el minuto 53, tuvo que ser Lejeune quien cortara a tiempo un balón de Maxi Gómez que, de haber llegado hasta Guedes, hubiese podido suponer un tercer tanto que no tardaría en llegar. Lo hizo tras la única intervención meritoria de un Mamardashvili al que poco le faltó para asumir el rol de espectador bajo palos. Nuevo jugadón del Valencia que cocina Gayà mediante un pase de primera a Maxi Gómez, éste baja el cuero y cuerpea para asistir a un Guedes que finalmente encuentra su premio. 3-0 y fin de la historia.
Todavía faltaba media hora y el descuento, pero lo único reseñable fue la ocasión de Racic en el minuto 69, tras la asistencia de un Marcos André que debutaba en su nueva casa. Sin embargo, el dorsal 8 valencianista no logró atinar y el cuarto gol no subió al marcador. Quizás la intervención providencial de Alderete al 80 de encuentro para evitar males mayores pueda ser rescatada, pero el Alavés ofreció realmente muy poco en Mestalla. El Valencia disfrutó de su partido más plácido como local en mucho tiempo.
Victoria muy clara y cómoda antes de las Fallas de Septiembre y del que será el primer parón de la presente temporada. Estamos contemplando a un Valencia CF que no quiere andarse con subterfugios. Pepe Bordalás lo ha mandado a la ducha y el resultado es un lavado completo. Los de Mestalla son un equipo muy sólido y unido, semejante incentivo logra victorias y puntos. Por de pronto se marchan al parón invictos, con dos victorias de dos en Mestalla, teniendo la moral muy alta y con siete puntos de nueve posibles. Los números son como la prueba del algodón, no engañan a nadie, y el equipo Che avisa: quien sea su oponente debe calzarse el mono de faena. El Valencia va muy en serio.