El Levante UD de Paco López tiene dos objetivos muy claros de cara a este inicio de temporada. El primero de ellos es pisar el acelerador a la hora de pulir esos tormentosos defectos producidos en la defensa y en las pérdidas absurdas de balón que se transforman en regalos para el rival. En otras palabras, mucha más agresividad, concentración y contundencia. El segundo es adoptar el comportamiento de una computadora para «Copiar y pegar» de cara al resto de partidos su abrumador inicio en el segundo tiempo. Ese con el que ha vuelto a hacerle la vida imposible a un Real Madrid que parecía el ganador al término de la primera mitad y se ha quedado con la boca abierta por el 3-3 final, además de tener que dar gracias al palo para no verse con su primera derrota del curso.
Los granotas han ganado un punto que puede dar mucha motivación, los merengues han perdido dos. Tropiezos así son los que cuestan ligas. Y pensar en los primeros 45 minutos los blancos tuvieron la victoria en sus manos, pero no supieron rematar la faena, el Levante despertó de su letargo y convirtió el segundo periodo en una auténtica locura. Al 5 de partido el bloque de Paco López volvió a pecar en defensa y ante el Real Madrid de Carlo Ancelotti se paga caro. Tremendo pase de Alaba, Benzema se mete dentro del área y con toda la pausa del mundo recorta y filtra un pase genial para que Gareth Bale vuelva a saber lo que es anotar un gol en la máxima competición española. 0-1 para el Real Madrid ante un Levante que sigue siendo devorado por sus defectos.
El Real Madrid controlaba el partido y el Levante no encontraba la forma de espabilar, los de Orriols estaban imprecisos y obnubilados. Pudo haber sentenciado Benzema al 14 de partido, pero lanzó fuera y después la jugada quedó invalidada. Al 21 sí fue legal, no obstante, Gareth Bale se quedó sin doblete, su remate se marchó fuera tras centro de Lucas Vázquez. De nuevo a la carga el cuadro de Ancelotti, esta vez en el minuto 29 con Alaba de protagonista. El dorsal 4 madridista no estuvo acertado y el Levante volvió a librarse.
Probó de nuevo de Gareth Bale al minuto 37 mediante una falta directa, pero el atacante merengue falló por centímetros. Dos minutos después pudo haber sentenciado Isco. Solamente el número 22 del Real Madrid sabrá qué quiso hacer, porque echó a perder una ocasión de oro para que su equipo lograse el gol de la tranquilidad. El Levante era incapaz de reaccionar, Morales no tenía su noche, a Roger no le llegaban buenos balones, Jorge De Frutos parecía jugar solo contra el mundo y Campaña lo intentaba sin el menor éxito. Al 43 de encuentro los granotas no se vieron con el segundo en contra gracias a un Rober Pier que se cruzó en el camino de Benzema. El descanso llegaba con el Levante apenas visible y un Real Madrid que perdonó demasiado.
Los granotas deben procesar toda la temporada el discurso que Paco López les soltó en el descanso, pues fue poco menos que un hechizo de Gandalf el Gris. Al 46 de partido, tras un error de Hazard, Campaña puso un balón fantástico a la espalda de Lucas Vázquez y Roger Martí no perdonó. 1-1 para los granotas ante un Real Madrid que parecía no haber saltado al campo. El partido experimentó un giro enorme, el Levante le recordó una vez más al conjunto blanco el significado de tener enfrente al equipo habitante del Ciutat de València. La escuadra de Paco López empezó a acosar a un rival por los suelos debido al tempranero mazazo que recibió al inicio de la reanudación.
Y si el primer recordatorio fue duro, el siguiente fue directamente espectacular. Jorge Miramón regaló a Campaña un centro perfecto y el dorsal 24 granota respondió como sólo los jugadores de clase superior saben hacer. Empalme diestro para la filmoteca y balón a la escuadra de Courtois. Uno de los goles de esta jornada sino el mejor y 2-1 para un Levante que se ha convertido en un dolor de muelas y huesos para el equipo madridista. Los de Paco López eran quienes tenían ahora la sartén por el mango, el Real Madrid sufría.
Sin embargo, el Levante UD es un equipo bipolar. Lo que hace bien de medio campo para arriba se lo carga con su muy mal hacer abajo. Al minuto 72 de partido la defensa del cuadro de Orriols falló por enésima vez, Vinicius Jr se pegó un sprint de atleta y batió sin oposición alguna a Aitor. 2-2 y todo vuelta a empezar. Ahora que, si el Levante es una escuadra con dos rostros el Real Madrid es el conjunto de las siestas, las pausas no le van nada al equipo dirigido por Carlo Ancelotti.
En el 78, tres minutos después de la pausa para la hidratación, los blancos volvieron a pagar muy caro su pésima reentrada al verde. Bardhi colgó una falta, la defensa blanca demostró que ni Sergio Ramos ni Raphael Varane son ya jugadores de Chamartín, y Rober Pier a placer, como si de un regalo de cumpleaños se tratara, convirtió el 3-2. Tuvo que dar gracias el Real Madrid a que los palos no tengan ningún aprecio por los goles, de lo contrario Álex Cantero habría firmado su primera hazaña granota. No pudo ser, pero tiempo al tiempo. El Levante UD demostrando de nuevo que desde la medular hacia arriba da miedo y el Real Madrid que con una sola acción individual le basta para poner un 3-3 en el marcador, la vaselina de Vinicius Jr también fue para quitarse el sombrero.
Con todo lo contado aún quedaban las notas finales de esta tremenda orquesta. Aitor fue expulsado con roja directa en el 87 por tocar el balón con las manos fuera del área, Paco López ya había agotado todos los cambios y el Levante UD tuvo que jugar los últimos diez minutos con Rubén Vezo bajo palos, osease ¡Sin portero! Una locura. A los del Ciutat les gusta este tipo de jaleos. El Levante sacó su espíritu eterno, «El yunque de la adversidad», resistió como genialmente sabe y conservó el 3-3 en el electrónico hasta el final del partido. Punto de moral para los granotas a costa de un Real Madrid que ya tiene su primer disgusto liguero.
Las cosas cristalinas, este empate de los de Paco López puede valer su peso en oro de cara a progresar y construir un bloque mucho más sólido, pero la venda no puede tapar ningún par de ojos. El Levante UD sigue teniendo muchas dudas atrás, no defiende nada bien, sus desconcentraciones otorgan oxígeno a sus rivales y la agresividad que ganó en pretemporada parece haberse esfumado. Hay tareas pendientes, dos la mar de claras. La mejoría defensiva debe ser notable y lo siguiente, el vídeo del primer tiempo sirve de mucho para los jugadores. Sí, es cierto, sólo son dos jornadas, pero mejor antes que después.
Por otro lado, las cosas positivas no se pueden ignorar y las hay de cara al segundo cometido. Copiar y pegar, ese es el mensaje a la hora de memorizar la mayor parte del segundo tiempo, estos jugadores han demostrado poder funcionar así 90 minutos más descuento, son muy capaces de lograrlo. Si el empate en la primera jornada supo a derrota, en esta ocasión sabe a triunfo, por como ha reaccionado el equipo, por cómo compite y por demostrar su potencial de mejora. Y sí, en este último apartado también porque es el Real Madrid. Hay dos deberes, y pueden hacerse de forma ejemplar.
MACHO LEVANTE