El Chelsea de Thomas Tuchel se proclamó campeón de la Supercopa de Europa 2021 imponiéndose al Villarreal por 6-5 en la tanda de penaltis. El 1-1 registrado en los 121 minutos de juego no pudo romperse y los lanzamientos desde el punto fatídico salieron una vez más de entre bastidores para tomar el mando y ser jueces. Y ya se sabe, los penaltis son caprichosos, si te premian una vez a la siguiente pueden dejarte sin nada. Es lo que le sucedió a un Villarreal que volvió a dejar claro que es un grande de la era moderna. No se amedrentó ante el conjunto Blue. No obstante, incluso los equipos pertenecientes a la élite caen. Nada que reprochar al siempre valiente Submarino Amarillo de Unai Emery. Por su parte, la escuadra de Thomas Tuchel deja claro quien sigue mandando en el Viejo Continente.
Segunda Supercopa de Europa para un Chelsea que fue dominador absoluto en la primera media hora de encuentro. Al 6 y al 8 de partido a punto estuvieron Werner y Kanté de inaugurar el electrónico del torneo y de la temporada, pero Asenjo se cruzó en el camino del primero y el segundo mandó fuera el cuero. En el minuto 24 fue el incombustible Pau Torres quien impidió el tanto de Chalobah. No sucedió igual al 27 de partido. Marcos Alonso puso un balón largo para Havertz, este le ganó la espalda a Foyth y centró ante el descuido general del Villarreal en defensa, lo cual se suele pagar si Ziyech está ahí. 1-0 merecido para los Blues.
Encajar goles no mola nada y eso debió pensar el Villarreal, porque a partir del minuto 30 el Submarino Amarillo empezó a venirse arriba con claras llegadas y el Chelsea a perder fuelle poco a poco. Mendy tuvo que intervenir dos veces al 31 y 33 de encuentro para evitar el empate de los de Emery por parte de Yeremi Pino primero y después de Foyth. Respondía la escuadra de Tuchel con un intento de Marcos Alonso tan sólo un minuto más tarde. Ninguna ocasión comparada con la que tuvo Alberto Moreno segundos antes del pitido del colegiado indicando el descanso. Gerard Moreno hizo magia dentro del área, centró y Alberto Moreno la reventó, pero a los largueros no les suelen gustar los goles.
Si el Villarreal terminó con muy buenas sensaciones la primera parte pese a estar por debajo en el marcador, comenzó mejor aún la segunda. El balón pertenecía al bloque de Unai Emery y el Chelsea prácticamente ni la olía. Un giro tremendo. Al 52 de encuentro un resbalón de Mendy al sacar de puerta hizo que la bola le cayera a Dia, este asistió genial a Gerard Moreno y el dorsal 7 del Submarino Amarillo se topó con el guante de Mendy y el poste. La tuvo un Villarreal que merecía empatar, pero que al mismo tiempo se tropezaba con unos Mendy y Chalobah empeñados en mantener la portería Blue imbatida.
Hasta que llegó el minuto 73 de partido. O lo que es lo mismo, el jugadón que significó el golazo del empate para el Villarreal. Gerard Moreno pasó el balón a Dia, el dorsal 16 se la devolvió a su compañero de tacón, y anda que Gerard Moreno se pone nervioso. Ante un Mendy que llevaba algún paradón de gran mérito, la clavó en la escuadra. 1-1 y vuelta a empezar. Ese golazo despertó de nuevo a un Chelsea que hizo trabajar a Yeremi Pino en defensa y acto seguido a Sergio Asenjo. Nada ni nadie evitó la enésima prórroga en un partido de fútbol de este año 2021. Van para largo, mejor acostumbrarse a ellas. Por otro lado, el hecho de que contribuyen a la emoción es algo innegable.
El Chelsea estuvo más enchufado en la primera parte, pero Pulisic no logró perforar por segunda vez la portería de Sergio Asenjo. Mismo caso en la segunda parte, esta vez con Mount teniendo otra de libro, pero el Villarreal tiene portero para rato. Parada heroica de Asenjo al minuto 108. Sin embargo, para héroe el que intervino con el cambio que hizo. Y es que Thomas Tuchel es un entrenador con letras mayúsculas. A sabiendas de qué es lo que estaba a punto de avecinarse, le dijo a Kepa que se preparara, iba a ser el guardameta español quien representara a los Blues en el momento más crucial.
Vaya si surtió efecto. De los siete penaltis que dispuso el Villarreal, Kepa logró detener dos, el primero de ellos a Mandi. Sergio Asenjo cuajó una muy digna actuación también deteniendo el primer lanzamiento del Chelsea, obra de Havertz, pero ya no pudo con ningún otro más. Azpilicueta, Marcos Alonso, Mount, Jorginho, Pulisic y Rüdiger acertaron. Gerard Moreno, Estupiñán, Moi Gómez, Dani Raba y Foyth hicieron lo propio por parte del Villarreal. Sin embargo, aún faltaba la segunda parada de Kepa. Fue ante el lanzamiento de Albiol, en un momento en que fallar se penalizaba con el coste más alto. Lo dicho, nada que reprochar a un Villarreal que ha vuelto a dejar su nombre, su escudo, a la Comunidad Valenciana y a España en lo más alto. Mucho ánimo a la familia del Submarino Amarillo.
Sin embargo, igual de cierto es que hay que aplaudir al Chelsea de Thomas Tuchel. Señor equipo y señor entrenador, así de simple. Con la consecución de su segunda Supercopa de Europa ha vuelto a dejar muy claro que esta temporada 2021-2022 quiere seguir siendo el rey del viejo continente. Es un atleta, un bloque muy versátil capaz de dominar, sufrir y alzarse de las dificultades con su físico, velocidad y acierto de cara a la meta rival. Lo tiene todo, empezando por una plantilla enormemente compensada. Por de pronto el primer título oficial ya es suyo, y no se quiere detener ahí. El Super Chelsea quiere mucho más.