Eran las dos más favoritas para adjudicarse la Eurocopa 2020, más aún tras la caída de Francia en Octavos de Final. El destino quiso que sus caminos se cruzaran en los Cuartos de Final del torneo, teniendo lugar toda una final anticipada. Admirables, bestiales, incansables, con espíritu de campeonas. Así han sido a lo largo del torneo Bélgica e Italia. No merecen menos en cuanto a calificativos las selecciones de dos tocayos, Roberto Martínez y Roberto Mancini. Lo mismo para ambos seleccionadores. Atrevidos, osados y valientes, como corresponde a todo gran entrenador que se precie.
Sin embargo, el destino es siempre cristalino. Solamente podía seguir avanzando una de las dos. Y cómo no, mediante lo más importante, el poder del gol. El que desplegó Italia fue mayor, pues perforó la meta rival dos veces, con dos golazos y con mayor posesión de balón. Bélgica sólo pudo marcar una vez, desde los once metros, y aunque lo intentó, jamás pudo lograr el gol que le permitiera empatar la contienda. El gol es la ley del Fútbol. Italia mantuvo su ventaja hasta el final, sin descomponerse ni por un segundo, siguiendo firme mediante su estilo y con su forma de hacer las cosas. Por ello fue merecedora del triunfo por 1-2 en el Estadio Allianz Arena y acreedora de figurar en el cuadro de las Semifinales.
Las dos selecciones más completas del torneo iniciaron la final que ya no podrá ser. Ambas mostraron desde el comienzo que sus condiciones de favoritas han estado más que justificadas. Ninguna quería ceder terreno sobre la otra y la solidez que mostraban como conjuntos era envidiable. Sin embargo, fue Bélgica la que logró las primeras ocasiones claras. Al minuto 2 Donnarumma intervino ante el disparo de Lukaku. En el 16 de encuentro Los Diablos Rojos no pudieron culminar una llegada con peligro. Al 21 de juego de nuevo Donnarumma se hacía notar con una gran parada a Kevin De Bruyne. Una vez más intervenía el cancerbero de La Azzurra en el 25 de encuentro, esta vez con otro paradón a lanzamiento de Lukaku.
Consciente de que su oponente no le iba a regalar ni las migajas, Italia empezó a estirarse y fruto de ello logró sus primeras ocasiones claras. Al 25 y medio Chiesa pudo anotar el primero para la selección de Roberto Mancini, pero el cuero rebotó en Alderweireld y Courtois pudo atraparlo. En el minuto 26 de partido Insigne enganchó una de sus famosas rosquitas, pero el balón se fue por encima del larguero. Sin embargo, al minuto 31, Italia logró su objetivo y abrió la lata. Barella se marcó una jugada de libro dejando sentados a dos contrarios y fusilando a Courtois por el palo derecho. Un golazo para el 0-1, mordía primero Italia.
Pudo haber sentenciado el partido La Azzurra con la dos ocasiones de gol tan claras que tuvo. Chiesa no marcó de milagro con una gran rosca tras un saque de esquina al 40 de juego. Al 42 Immobile pecó de egoísta cuando tenía la opción de pase, aparte de que no remató de primeras el centro que Spinazzola le sirvió. No obstante, con una Bélgica grogui en ese momento, al 44 de partido, Italia no volvió a perdonar. Insigne logró lo que tanto deseaba, rosquita deliciosa y el balón a la escuadra izquierda de la portería de Courtois. Menudo futbolista el número 10 de La Azzurra. Menudo chicharro para poner el 0-2 en un momento tan psicológico.
Parecía que así iba a terminar la primera parte, pero la oponente de Italia era Bélgica, imposible que esta selección de moda caiga sin resistencia. Penalti claro de Di Lorenzo a Doku y Lukaku no perdona desde el área de castigo el 1-2. Partido para rato. Y no fue porque Bélgica no lo intentara en la segunda mitad. Al 60 de choque Spinazzola salvó casi bajo palos el empate anticipándose a Lukaku cuando el 9 de Los Diablos Rojos se disponía a mandar para dentro una delicia de balón servido por Kevin De Bruyne. Al 64 y al 69 Italia tuvo dos claras, pero la defensa belga en la primera y Courtois en la segunda trabajaron. Al minuto 84 Doku hizo todo fenomenal excepto la finalización, pero menudo peligro lleva esta joyita de 19 años. Al 92 de partido Donnarumma fue el héroe al salvar de puños el que era claramente el empate de Bélgica. La tuvieron Los Diablos Rojos.
Sin embargo, en el Fútbol hay que marcar y Bélgica no estuvo fina de cara a puerta en el segundo periodo, además de fallar alguna de libro en el primer tiempo, o mejor dicho toparse con un gran Donnarumma. Es lo que tienen las finales anticipadas, echas de menos a la selección que se elimina, pero al menos disfrutas con la presencia de la que queda. Italia mereció el pase por juego, firmeza, y por acierto goleador, a fin de cuentas lo más sagrado. Bélgica se ganó el respeto del Planeta Fútbol hace mucho tiempo y si continua cultivando su escuela de esta forma seguirá acaparando merecidamente las fases finales de los torneos en los que juegue. Sin embargo, a Los Diablos Rojos les toca seguir esperando. Todavía no es su momento.
Italia accede a Semifinales, pero quiere más, mucho más, reclama el torneo como suyo. Se decía que la que saliera victoriosa de esta «final» de Cuartos sería merecedora de ser considerada favorita al título. Pues bien, aquí está Italia. La Azzurra sostiene ahora la condición que Francia dejó atrás. El combinado de Roberto Mancini a día de hoy parece simplemente invencible. El tiempo dirá si alcanza su meta, pero solamente le quedan dos partidos, aunque sean los más duros. Italia prosigue con su camino y firme propósito de que su bandera sea la más alta en hondear por el Viejo Continente.