El Estadio Olímpico de Bakú fue testigo del partidazo que ofrecieron las dos selecciones revelación, o cuanto menos dos de ellas. República Checa y Dinamarca buscaban un pase a Semifinales histórico para cualquiera de las dos. En un encuentro donde por llegadas, ocasiones y lanzamientos pudo pasar de todo, el gol y sus matemáticas fueron los jueces. República Checa sólo pudo perforar la red rival una vez, Dinamarca lo hizo por doble partida. Las cuentas están claras, La Dinamita se gana el hacer historia y colarse en una fiesta donde supuestamente no estaba invitada. El combinado de Kasper Hjulmand ya es semifinalista.
Dinamarca fue precisamente la que empezó con más ímpetu, lo que le valió el hallazgo del premio muy pronto. Al 5 de partido Larsen sirvió un córner y Delaney remató ante la siesta de la defensa checa. Pagaron muy caro Los Národní dicha falta de concentración. A partir de ese momento, la selección de Jaroslav Silhavy siempre fue a remolque en un primer tiempo donde ambas tuvieron oportunidades de sobra para anotar. En el 7 Dolberg tuvo el segundo, pero el balón acabó en córner. Al 11 de juego Patrick Schick vio como Christensen le desbarataba la ocasión, y en la jugada que tuvo lugar acto seguido, Dinamarca no marcó el segundo por los pelos, pues Damsgaard no culminó la contra tan peligrosa de La Dinamita.
Desde del minuto 13 fue la República Checa la que acumuló más llegadas. Sevcik lanzó alto en dicho minuto. Al 16 le tocó a Dinamarca por medio de un Larsen que centró desde el lado derecho, pero Delaney en esta ocasión no estuvo acertado. En el 19 de encuentro lo intentaba República Checa mediante un córner, no obstante, Soucek remató mal. Pudo empatar la selección de Jaroslav Silhavy en el minuto 21 tras un fallo de Schmeichel, pero el guardameta danés solucionó su propia pifia con un paradón a remate de Holes, que había recibido un pase inmejorable de Masopust. Volvía a intentarlo Soucek al 25 de partido y de nuevo mediante un saque de esquina, pero el número 15 checo no tenía la puntería de cara.
Dinamarca volvió a encontrar la portería rival pasados diez minutos desde la última vez. Al 26 de juego Braithwaite fusiló sin piedad, pero la pelota se marchó fuera. Sin embargo, fue de nuevo la República Checa la que pudo conseguir las tablas en el minuto 29. Jugada a balón parado, Sevcik cuelga desde la izquierda y Celustka no logra conectar con el esférico. De haberlo hecho sería el empate a uno. Dinamarca de todas formas estaba muy viva y quería ampliar su ventaja. No lo pudo hacer al 33 de juego porque en una gran contra de los daneses Vaclik fue más rápido que Damsgaard y atrapó el balón. Turno para República Checa, con un remate de Holes tras un centro desde la parte diestra, pero Schmeichel no se deja sorprender por algo así.
En el minuto 37 de partido Vaclik salvó a los suyos de verse con dos goles de desventaja. Su paradón a Damsgaard tras trallazo del dorsal 14 danés fue de los heroicos. Sin embargo, nada pudo hacer el cancerbero checo al minuto 41. Jugada preciosa desde la izquierda protagonizada por Vestegaard y Maehle, este último se saca un caramelo en forma de centro con el exterior de la bota derecha y un atento Dolberg remata el jugadón colocando el 0-2. Dinamarca ponía tierra de por medio. El descanso reflejaba una buena ventaja de La Dinamita, pero República Checa no iba a permitir que las cosas acabasen de ese modo.
Y es que Los Národní de Jaroslav Silhavy dieron una lección soberbia de cómo se debe empezar un segundo tiempo si se pretende remontar un marcador tan adverso. Schmeichel se vio obligado a intervenir con dos paradones en los minutos 45 y 46. Krmencik y Schick pusieron a prueba los reflejos felinos del portero danés. Ahora que, ni Schmeichel pudo evitar lo acontecido en el 49. Coufal puso un centro magnífico desde la derecha buscando y encontrando a Patrick Schick y el goleador checo encontró su quinto gol en el torneo acortando distancias con el 1-2 y colocando la emoción que un partidazo así merece.
A partir de ese instante República Checa acumuló llegadas peligrosas, pero Dinamarca hizo de todo menos descomponerse y aguantó muy bien la embestida rival. Es más, la siguiente ocasión clara fue de La Dinamita. Al minuto 61 pudo haber marcado Yussuf Poulsen, quien protagonizó todo un jugadón personal, pero a su tiro le faltó potencia y colocación. De nuevo era Poulsen en el 68 de juego quien probaba suerte, pero la ocasión se perdió. Turno para la República Checa a cargo de Jankto, no obstante, el dorsal 14 checo no logró estar acertado de cara al gol en el minuto 71. En el 73 de partido Schmeichel volvía a ser el héroe de los suyos con otra mano salvadora en una jugada a balón parado desde la derecha ejecutada por Barak.
Las últimas tres ocasiones vinieron a partir del 77 de partido. Dos para Dinamarca en dicho minuto y en el 81. En la primera Vaclik realizó todo un paradón respondiendo al chut de Poulsen. En la segunda oportunidad danesa Maehle pecó de egoísta teniendo mejores opciones, aunque obligó al guardameta checo a lucirse de nuevo. La última ocasión fue en el tiempo de descuento, y para una República Checa que cayó con todos los honores, pero a la que le faltó más puntería. El lanzamiento de Barak se marchó desviado. Acababa así un partido vibrante hasta el final.
Fin a la andadura de la República Checa de Jaroslav Silhavy en la Eurocopa 2020. Sin embargo, Los Národní pueden estar muy contentos y orgullosos del torneo que han hecho y del ejemplo que han dado. Sin las grandes estrellas de otras selecciones, han logrado mejor resultado que más de una favorita y luchado con toda su voluntad por el billete a las Semifinales. República Checa se ha ganado el derecho a ser considerada una de las sorpresas agradables del torneo y por lo tanto de las máximas revelaciones. Todo un manual de instrucciones como selección en muchos aspectos.
Sin embargo, es Dinamarca la que oficialmente asciende a gran revelación. Christian Eriksen puede estar muy orgulloso y presumir de sus compañeros de selección. La Dinamita de Kasper Hjulmand logra llegar a las Semifinales emulando a aquellas míticas selecciones que en 1992 y 1998 hicieron historia. La primera conquistando la Eurocopa y la segunda llegando a Cuartos de Final del Mundial y cayendo frente a Brasil por pura mala suerte. Esta Dinamarca también es historia viva del país, se ha colado en una fiesta a la que supuestamente no estaba invitada y sigue soñando. Se invita ella misma, que es lo importante, y quiere continuar así durante dos partidos más.