Pese a que aún queda un partido, y en definitiva tiempo para reaccionar, el último encuentro de La Roja ha acabado por confirmar los problemas más graves que España tiene. Aunque posea buen toque de balón, es previsible en todas sus llegadas, las defensas ya saben qué hacer y como hacerlo en la mayor parte de jugadas que el combinado de Luis Enrique intenta trazar. Además de que Polonia, precisamente la rival con quien España se medía en el Estadio de La Cartuja de Sevilla, nos recordó el problema más preocupante. España carece de gol. Morata tuvo cuatro, marcó una, pero falló otras tres, en especial su remate en el rechace tras el penalti fallado por Gerard Moreno. Lewandowski tuvo dos, una para dentro, y en la otra Unai Simón fue el héroe. Suerte que no disfrutó de una tercera. Aún queda un partido, pero el acierto goleador debe florecer.
A España le costó entrar en el partido. Las Águilas de Paulo Sousa también se jugaban mucho, de hecho más si tenemos en cuenta que venían de una derrota. Sin embargo, todo sea dicho desde el principio, Polonia está decepcionando a raudales. Su fase de clasificación muy poco tiene que ver con la imagen que está mostrando en la Eurocopa y es la colista del grupo. Visto lo poco que hizo frente a España a pesar de empatar, no es de extrañar. Polonia tiene pie y medio fuera de la Eurocopa, La Roja de Luis Enrique por lo menos disfruta de alguna posibilidad mayor.
En cuanto al inicio del encuentro, España estaba muy lenta y Polonia se situaba bien agazapada esperando la oportunidad de jugadas rápidas que pudieran hacer que el cuero le llegara a Lewandowski. Casualidades del fútbol, la primera clara del partido, a los 25 minutos fue para dentro. No se sabe si Gerard Moreno quiso chutar o centrar, el caso es que el balón lo cazó Morata y el 7 de España finalizó. 1-0 y parecía que el problema con el gol empezaba a desaparecer.
Polonia no reaccionaba, parecía que Las Águilas estuviesen líderes y clasificadas, es más nueve minutos después, al 34 de partido, fue La Roja quien dispuso de una ocasión por medio de una falta directa para hacer el segundo de la noche. Gerard Moreno se quedó cerca, pero la ocasión se perdió. Sin embargo, en el minuto 35 de encuentro, fue Polonia la que tuvo el empate. Lewandowski llegó hasta el interior del área, giró y puso el cuero para un Swiderski que incluso se anticipó a Unai Simón. Afortunadamente para España el balón se fue alto.
El gran susto llegó en el 42 de choque. El combinado de Paulo Sousa tuvo la más clara de todas. Swiderski soltó un trallazo con el que Unai Simón no pudo hacer nada, pero el palo derecho se alió con España. Acto seguido, en el mismo rechace, Lewandowski se dispuso a marcar el empate, pero la figura del cancerbero español surgió para marcarse un paradón y frustrar la doble ocasión polaca. La Roja de Luis Enrique se había librado por segunda vez. Al 45 de partido, segundos antes del descanso, Gerard Moreno mandó al lateral de la red un centro al área de Jordi Alba. La tuvo España para el segundo de la noche.
La segunda parte empezó con Polonia presionando y dando más rapidez a sus jugadas. Las Águilas de Paulo Sousa encontraron su premio al 54 de partido. Jozwiak puso un balón perfecto a Lewandowski y el 9 polaco se elevó a los cielos y cabeceó muy cerca del palo derecho. Nada pudo hacer Unai Simón. Qué poco necesita Lewandowski para marcar, este tío es un fuera de serie. Es la diferencia, La Roja de Luis Enrique carece de un punta así. Se demostró en la siguiente jugada.
Penalti de libro a favor de España, Gerard Moreno falla en su oportunidad de poner por delante a La Roja y también en estrenar su casillero de goles, pues el cuero se estrelló en el poste derecho. Sin embargo, lo peor vino un segundo después, ya que en el rechace Morata dio la razón a sus detractores y detractoras, lo último que debió haber pasado. Con todo a su favor el 7 de La Roja echó el balón fuera, solamente había que empujarla. Hoy sí que a Morata le costará conciliar el sueño, las más claras las tuvo él, aparte de Gerard Moreno.
Durante veinte minutos de partido Polonia, con la motivación recuperada tras el fallo de España en el penalti, llevó el choque a su terreno. Físicamente se la veía más entera y lo peor era que sus atacantes olían la sangre para montar una contra, cosa que ocurrió en el minuto 77 de partido. Lewandowski es tan bueno que puede hacer hasta eso, llevar un contragolpe de manual casi a solas. Afortunadamente Pau Torres despejó a tiempo antes de que el 9 polaco pudiese asistir a alguno de sus compañeros, que estaban en una posición idónea. Daniel Olmo, Gerard Moreno y Koke se marcharon entre el 61 y el 68. En lugar de ellos entraron Ferrán Torres, Fabian Ruíz y Pablo Sarabia. Nada cambió.
Al 80 de partido Morata tuvo otra ocasión que recordará mucho tiempo. La Roja trenzó una jugada que aspiraba a obtener el éxito final, pero el 7 de España, de espaldas al portero y con todo el tiempo del mundo, fue incapaz de sacar el chut a portería. Muy lento Morata, eso le está pasando factura. Siempre voluntarioso y luchador, pero lento. Al 81 lo intentó Rodri, pero su disparo salió centrado y Szczesny atrapó fácilmente. Al minuto 84 de partido de nuevo Morata protagonista, pero Szczesny más que él, puesto que en esta ocasión el meta de Las Águilas se sacó un paradón de los heroicos. Y eso que había marcado el primer gol de La Roja en la presente Eurocopa, pero no, no era la noche de Morata, tampoco era la del resto de sus compañeros, todo sea dicho, nadie de España obtuvo buena nota. Salvo quizás Unai Simón.
En los últimos minutos de partido Polonia se la apañó para que no hubiesen más ocasiones de gol. La selección de Paulo Sousa no tiene precisamente motivos para sonreír ante este empate. Su imagen en el torneo no es la esperada. Es colista de grupo y pese a tener a Lewandowski, Swiderski o Jozwiak, es mucho suponer que vaya a ganar su último partido. Tiene más de un pie fuera de la Eurocopa 2020, al menos de momento. No se puede decir que quisiera conformarse con el empate a pesar de su planteamiento, firme y conservador a la par. Tuvo las suyas, pocas, pero muy claras. El empate que han cosechado Las Águilas es justo. Aún y así, deberán salir con un plan bastante más atrevido si no quieren ser una de las grandes decepciones del torneo.
¿Y España? Pues se confirman los dos problemas. Uno de ellos el más grave, no hay gol. El otro se pude subsanar, que es la previsibilidad con la que en muchas ocasiones La Roja trenza sus jugadas. El combinado dirigido por Luis Enrique puede arreglar ese segundo inconveniente si se aplica, pues jugadores para ello tiene. Lo del gol preocupa mucho más. Hoy tuvieron los dos delanteros ocasiones, tanto uno como otro. Es cierto que Morata marcó el tanto, al césar lo que es del césar.
Sin embargo, el 7 de La Roja tuvo otras tres de libro, sobre todo las dos primeras, y no se pueden fallar. Gerard Moreno por su parte fue bastante desafortunado por el palo, pero a un goleador se le pide que marque y él no lo hizo. Si deben caer críticas negativas, el 9 español también debe recibirlas. O los dos o ninguno. Por no hablar de que la nota media del combinado español en este último partido no fue tan alta como la del primero. Todavía queda un encuentro, mientras hay vida hay esperanza, pero el acierto goleador es una necesidad mayúscula. Sin descuidar esas jugadas fáciles de prever por las defensas rivales y que facilitan su labor. España tiene calidad para solucionar eso por la vía rápida, pero la puntería entre los tres palos continúa requiriendo mucha atención.