Ganó de penalti claro, lo marcó Forsberg, que si bien no hizo un partido horroroso ni mucho menos fue el más destacado de los suyos. A Suecia la lidera Isak y se está demostrando que ni Marcus Berg ni Sebastian Larsson son sus mejores socios. Robin Quaison es quien se está ganando esos galones. Entre los dorsales 11 y 22 cocinaron la jugada que, al minuto 76 y medio de encuentro, dio origen al penalti que Forsberg transformó para anotar el único gol que campeó por el electrónico. Es mejor ir de menos a más que al revés. Fue lo que les pasó respectivamente a Suecia y a Eslovaquia. Los Blagult mejoraron con creces su rendimiento en la segunda mitad, Los Halcones se desinflaron justo cuando el partido entraba en su recta más emocionante. 1-0 para los nórdicos muy merecido en el Estadio de San Petersburgo.
No será recordado este Suecia-Eslovaquia como el partido más completo precisamente, pero sí lo será en cuanto a que Suecia se dio cuenta tanto de sus errores como de quien es actualmente su gran líder, Alexander Isak. Este muchacho de 21 años se está transformando definitivamente y gracias a la Eurocopa 2020 en un jugador de talla mundial. No sólo eso, parece haber encontrado a su mejor socio en el campo y no son ni Berg ni Larsson ni Forsberg.
Robin Quaison se entiende con Isak muy bien, trenzaron la jugada del penalti y pudieron ser los protagonistas del segundo gol si el 11 de Suecia no llega a estar tan lento. En cuanto a los errores, Jan Andersson probó a poner a Isak como mediapunta en el primer periodo del partido, toda una equivocación. Donde más peligro tiene es en los metros finales. El técnico de Los Blagult se dio cuenta a tiempo y volvió a ponerlo en su sitio. Otro factor muy clave.
¿Y Eslovaquia? Pues el combinado de Stefan Tarkovic es siempre fiel a su estilo. Un bloque unido en el que el trabajo colectivo tiene bastante más peso que las individualidades. Hacen bien. Lo que no les salió tan bien fueron las ganas en una y otra parte. Al descanso se mascaba más el gol de ellos que de Suecia, pero el bajón que dieron en el segundo tiempo, unida a la reacción tan notable por parte de la selección comandada por Jan Andersson, significó la sentencia para Eslovaquia, a la que le fue imposible empatar.
Suecia empezó mejor durante los primeros 25 minutos de partido, siendo la que claramente más llegaba y hacia trabajar a la defensa de Eslovaquia, pero no lograba una ocasión manifiesta de gol. Buena parte de culpa la tuvo el planteamiento de Jan Andersson, que dejó a Isak al cargo de la mediapunta y los remates en manos de Berg e incluso de Larsson y Forsberg. No solamente fue una táctica sin resultados, sino que para colmo Eslovaquia se adueñó del último cuarto de hora del primer tiempo y las llegadas de la selección entrenada por Stefan Tarkovic eran más claras, pero no las finalizaban. Aún y así, al descanso, la sensación era que el primero de Los Halcones estaba más cerca que el de Los Blagult.
Ambas parecían empezar con ganas la segunda mitad. Suecia ya tenía a Isak en su sitio y Eslovaquia no tenía intención de bajar el ritmo. Al 46 Skriniar estuvo muy oportuno al despejar un disparo de Isak tras asistencia de Forsberg, pues el balón llevaba mucho peligro. Al 49 replicó Eslovaquia tras un lanzamiento de Duda en segunda jugada venida de un córner, pero el cuero se marchó fuera. En el minuto 51 de partido Suecia realizó una de sus mejores jugadas colectivas en el torneo, pero Eslovaquia mediante un gran trabajo defensivo frustró la posibilidad de un disparo a puerta de los nórdicos. Al 58 de encuentro Dubravka voló para despejar un remate de Olsson tras centro desde la derecha por parte de un persistente Lustig. En el minuto 60 de nuevo Suecia lo intentaba con un córner, no obstante, Danielsson no encontró portería en su remate.
Los Blagult de Jan Andersson se habían hecho dueños y señores del partido ante una Eslovaquia que no encontraba la manera de sacudirse el dominio. Los Halcones de Stefan Tarkovic pasaban muy mal rato. Al minuto 61 Isak pudo haber marcado, pero su tiro rebotó en Skriniar, cuyo trabajo defensivo era encomiable. De nuevo Isak en acción en el minuto 66, con un centro de Lustig que el dorsal 11 mandó fuera. No se rendía la estrella y líder de Suecia y al 71 de partido se marcó una de las jugadas de la presente Eurocopa sentando a tres contrarios y llegando a lanzar a puerta, pero Dubravka le quitó la gloria con otro paradón.
Sin embargo, cinco minutos más tarde, Isak encontró a su socio, Quaison, con quien combinó como no lo había hecho con ningún otro de sus compañeros. El dorsal 22 se metió hasta la cocina y trató de sortear a Dubravka. Entrada clara del guardameta eslovaco, amonestación de libro y penalti indiscutible. Forsberg tal vez no brillara, pero demostró carácter y personalidad a la hora de asumir la responsabilidad del lanzamiento. Sonría la fortuna al valiente. 1-0 para Suecia en el minuto 77 de partido. Pudo haber sentenciado la selección de Jan Andersson al 81 de encuentro, pero Isak estuvo lento, se hizo un lío y no asistió a Quaison a tiempo. Se lamentaban ambos jugadores conscientes de la oportunidad perdida, pues los goles en este torneo valen oro.
Afortunadamente para Suecia el asunto no pasó de ahí. Nada de lo que trató de hacer Eslovaquia para empatar el partido sirvió de nada. Los Halcones tuvieron varias llegadas, pero en ninguna lograron estar finos a la hora del remate. La selección de Stefan Tarkovic fue de más a menos y en los minutos clave del partido se quedó bloqueada sin saber responder al dominio nórdico. Los Blagult todo lo contrario, empezaron bien, acabaron la primera parte con muchas dudas, pero las despejaron cambiando su actitud y asumiendo que el líder en el ataque es Alexander Isak, el jugador que marca las diferencias en esta Suecia. Quaison parece ser el socio más indicado para el dorsal 11.
Suecia llega hasta los cuatro puntos resolviendo varias cuestiones y teniendo un líder claro, con lo que el terreno para Los Blagult ahora está mucho más despejado, pues dependen de sí mismos. Eslovaquia aún está viva, pero su segunda parte debe ser revisada en vídeo, Los Halcones de Stefan Tarkovic se disolvieron como azucarillos cuando habían acabado la primera parte dominando. Tendrán que tratar esas cuestiones. Suecia parece haberlo hecho y llegar a la conclusión de quien lidera, un muchacho llamado Isak.