Fueron los ases del partido. Gareth Bale se vistió de mago en dos asistencias espléndidas pese a fallar un penalti de mala manera, y lo de Aaron Ramsey fue directamente un escándalo. Omnipresente en todo momento, el 10 de Los Dragones hizo la vida imposible a toda Turquía, la primera selección que, salvo machada, puede considerarse eliminada del torneo. Gales por su parte, con este 0-2 en el bolsillo logrado en el Estadio Olímpico de Bakú, está prácticamente clasificada, a falta de lo que sus otras dos rivales Italia y Suiza hagan a partir de las 21:00. Justa victoria para la selección dirigida por Robert Page.
Los Ay-Yildizlilar de Turquía tienen una defensa admirable, pero en ataque no se aclaran, y eso que estuvieron bastante más incisivos que frente a Italia, conscientes de que ya no podían haber más derrotas para ellos, pero la selección de Senol Günes no ha logrado aplicarse el cuento más importante, el poder del Gol. Dos partidos jugados, cero tantos logrados, no hace falta decir nada más. Por contra, portan en su haber cinco dianas en contra, prueba de que, por mucho que se defienda, ningún sistema defensivo es eterno y en cualquier momento sucumbe. Gales por contra ha sabido apostar mejor por el ataque, tener claridad en sus acciones y lo más importante, efectividad.
Eso sí, nadie podrá decir que Turquía, al igual que Gales, no tuvo las suyas, pues el partido empezó siendo un toma y daca. Al 7 inició Gales el show de jugadas ofensivas. Ramsey se marcó una obra de arte recortando a su par, pero su lanzamiento fue despejado por Çakir. Al minuto 9 fue Turquía la que se quedó cerca del gol, pero su remate tras un centro desde la derecha no fue acertado. En el 13 de encuentro la tuvo Gales por medio de Moore, que recibió un centro de James al segundo palo, pero el dorsal 13 de Gales mandó la pelota fuera. Segundos después replicaba Turquía. Ünder disparó a la media vuelta desde la corona del área, pero Ward estaba en su sitio y no se dejó sorprender.
Al 17 de choque Gales estrelló el balón en el larguero, en la ocasión más clara que Los Dragones de Robert Page tuvieron. Ahora que, a la opción del minuto 24 no le fue la zaga. Ramsey debió creerse que estaba en fuera de juego, es la única explicación, pues lo tenía todo a favor el número 10 de su selección para inaugurar el marcador. Sufría la Turquía de Senol Günes, pese a que al 28 logró acumular una nueva ocasión. Córner que remata Ayhan de cabeza y Morrell debe aplicarse en defensa para despejar. En el minuto 36 Gareth Bale se cargó una contra que pudo haber supuesto el primer gol de Gales, pero fue la antesala de la jugada que tuvo lugar al 42. El propio Bale se inventa un pase maravilloso para un Ramsey que encuentra el premio a su partidazo y anota el 0-1 ante la pasividad defensiva de Turquía. Merecido tanto para el 10 de Los Dragones, toda una pesadilla para el combinado de Senol Günes. El descanso se presentó poco después.
Tras el paso por los vestuarios Turquía puso más sentido común y verticalidad a su juego. Nada más empezar la segunda mitad, al 46, labró una jugada que concluyó con un centro medido desde la banda izquierda al que Karaman no pudo llegar por poco. Eso sí, sus desajustes defensivos proseguían. Al minuto 47 cerca estuvo Gales de aprovechar un lío entre los defensores turcos, pero Çakir llegó a tiempo para mandar el cuero a saque de esquina. De nuevo lo intentaban Los Ay-Yildizlilar con un lanzamiento de Tufan al 49 de juego, no obstante Ward estuvo muy atento y atrapó. Gales asomó la cabeza por primera vez en la reanudación al 52 de partido, aunque Gareth Bale se llenó de balón y lo mandó alto. En el minuto 54 Turquía desperdició una de las más claras que tuvo en todo el encuentro. Tras un saque de esquina, en la segunda jugada, el dorsal 17 turco recibió un balón inmejorable, pero su remate semi acrobático no surtió el efecto deseado.
Durante los siguientes minutos Gales fue la selección que dispuso de las mejores ocasiones. Ramsey perdonó la sentencia en el 57, James no llegó a conectar con el balón tras un centro de Bale poco después, de hacerlo era un gol casi casi seguro. Sin embargo, la ocasión más propicia de Gales llegó al 60 de partido. Zeki Çelik fue un ingenuo y derribó a Gareth Bale en los límites del área. Penalti claro. No obstante, Bale parece que debía una buena comida a la selección turca, pues lanzó su penalti muy mal y una ocasión dorada para Gales se marchó al traste. Y pensar que segundos después fue Çakir quien la lio y el dorsal 11 de Los Dragones pudo tener su revancha.
Turquía se animó por el fallo de Bale y el siguiente cuarto de hora fue todo suyo en cuanto a ocasiones se refiere. En el 62 dispusieron de un saque de esquina, pero el remate fue muy blando. Otras cuatro llegadas más tuvieron los de Senol Günes, pero nadie de Turquía tenía la tarde. Ni Ünder ni Yilmaz ni Karaman de cara a portería y su estrella Çalhanoglu no lograba la inspiración necesaria. Si el dorsal 10 de la selección turca no entra en juego es muy mala señal para los suyos. La última del combinado de Senol Günes fue al 86, tal vez la más clara de la segunda mitad para ellos, con un gran disparo de Demiral que hizo lucirse a Ward.
A partir del 77, Gales fue la única que acumuló ocasiones. Tras trabajar muy bien defensivamente, de nuevo se decidieron a buscar la sentencia Los Dragones. Primero lo intentó James, no obstante su disparo fue flojo. Acto seguido Ramsey puso un balón magnífico para Bale, pero Çakir se hizo con el cuero pese al remate del dorsal 11 galés. En el 87 pudo haber llegado el segundo y con ello la sentencia para los de Robert Page, sin embargo James, incomprensiblemente, mandó una piedra de centro y una contra clarísima se echó a perder. Wilson también tuvo una ocasión de libro para poner el segundo en el electrónico, pero el 8 de Los Dragones, con todo a favor, la echó fuera. Faltaba otra oportunidad más, en la que ni Bale ni Moore estuvieron finos.
Hasta que por fin, tanto va el cántaro a la fuente….Gareth Bale volvió a vestirse con el traje de mago y dio una asistencia que cogió in fraganti a toda la defensa turca. Ante ese regalo Roberts no podía fallar, y no lo hizo, acertó. 0-2 merecido para una Gales que tiene un pie en los Octavos de Final de la Eurocopa 2020. Entre el partidazo que se marcó Aaron Ramsey, multiplicándose por todos los sectores del verde, un Gareth Bale que dio dos asistencias de crack mundial y el trabajo tan efectivo del resto de sus jugadores, no es de extrañar que la selección de Robert Page tenga casi los deberes hechos. Turquía le puso coraje y ganas, no se rindió nunca, pero los de Senol Günes, pese a tener una defensa meritoria, no se han aplicado lo suficiente en ataque. Eso se paga.
Gales todo lo contrario, ha jugado muy bien sus bazas en todas las demarcaciones y ha sido consciente de que los partidos se ganan atacando y por supuesto con mucha claridad. Saben lo que se hacen Los Dragones, no cabe duda. A expensas de su enfrentamiento ante Italia, Gales obtiene una victoria muy importante que le hace sumar tres puntos, prestigio y etiqueta de cara a estar definitivamente en las fases finales de la Eurocopa 2020. Y es que cuando tienes a un asistente de lujo, a un crack omnipresente y a un grupo de jugadores que tienen sus roles aprendidos de memoria, las cosas marchan.