SCHICK NOS SACA DE LA SIESTA Y SE CORONA

Durante más de 41 minutos, el partido que enfrentaba a la Escocia de Steve Clarke y a la República Checa de Jaroslav Silhavy parecía condenado a ser el peor de esta presente Eurocopa 2020. Un tal Patrik Schick lo cambió todo. Primero nos despertó en el minuto 42, colocando mediante un certero cabezazo el tanto que servía para escribir un antes y un después. Fue tan sólo la antesala. Al 52 de partido, cuando más cerca estaba Escocia de poder empatar, se sacó un misil tierra aire ante el que ni un genial Marshall, que evitó una goleada mayor, pudo hacer absolutamente nada. El dorsal 10 checo marcó el que con todas las de la ley va a ser el chicharro del torneo, si es que no lo evita nadie. Lo que está claro es que es uno de los goles del año. No fue el único destacado, ahí estuvo un Vaclik muy seguro durante todo el encuentro y que se sacó tres paradones heroicos. El cancerbero checo también merece ser nombrado.

Apenas pasó nada en 41 minutos. Tan sólo una parada magistral de Vaclik, que sirvió para que el público que acudió al Hampden Park en Glasgow dejase de bostezar tanto. Para los programas cómicos puede que quede lo del ecuador de la primera mitad, donde Christie se estaba marcando un jugadón desde la banda derecha y sin saber a cuento de qué, O´Donnell estorbó a su compañero de muy mala manera. Sólo el dorsal 2 escocés sabrá en qué pensaba. Hasta que por fin llegó el minuto 42 y con el arribó el héroe del partido. República Checa logró una gran combinación en segunda jugada por la parte derecha, justo tras un saque de esquina desde el lado zurdo. Coufal puso un centro impecable y Patrik Schick saltó con todo para cabecear al fondo de la red. 0-1 y cambio radical en un partido que apuntaba bajo hasta entonces.

Al poco, Escocia nos ofreció lo que sería el preludio de una segunda parte 180 grados distinta. Llegada peligrosa al 44 de partido, pero los checos se han visto partidos de McTominay a buen seguro, pues no permitieron que el mediocentro la oliera. En el comienzo de la segunda mitad los porteros entraron en acción. Marshall evitó dos veces en cuestión de segundos que el encuentro quedara sentenciado, ni Schick ni Darida pudieron batirle en el minuto 46. Al 48 de partido el larguero se alió con la República Checa y Escocia no pudo empatar. Tampoco lo hizo segundos después, pues Vaclik se lució con una intervención salvadora impidiendo un autogol.

Cuando mejor estaba Escocia, en el momento en que más se intuía que la selección de Steve Clarke podía igualar la contienda, llegó la jugada destinada a dar la vuelta al Planeta Fútbol. República Checa sacó el balón salvando otra llegada de The Tartan Army, la pelota fue a parar al jugador de La Národní Patrik Schick, quien viendo a Marshall adelantado, no se lo pensó y se sacó de la chistera un lanzamiento propio de un Anime. Nada pudo hacer Marshall ante ese zurdazo, excepto desear que el verde se lo tragase. Un 0-2 que ya es historia del fútbol.

El tanto dejó muy tocada a Escocia y la República Checa pudo haber logrado el tercero al 54 de partido. Darida buscó la escuadra izquierda de la portería de Marshall y por muy poco no la encontró. Escocia sabía que debía recomponerse y tiró de casta y competitividad para ello. En el minuto 61 pudo acortar distancias, pero el chut de Armstrong rebotó en Kalas y el balón se marchó a saque de esquina. Un Kalas que también curró en dicho córner y evitó el más que posible gol de Escocia. Al 64 fue Vaclik quien con alguna dificultad atrapó el cuero en un centro muy peligroso de los de Steve Clarke. Los pupilos de Jaroslav Silhavy pasaban sus peores momentos y eso volvió a quedar reflejado en el minuto 65, cuando Vaclik tuvo que salvar a los suyos con una parada prodigiosa usando la pierna derecha en un remate de Dykes.

Por empuje, es justo decir que Escocia, de nuevo cerca del gol en el 76 por obra de McTominay, hubiese merecido al menos un tanto, pero esto es Fútbol y el poder del gol dicta su ley, o marcas o no, prohibidos los términos medios. Mirándolo así, Patrik Schick también hubiese merecido su Hat-Trick al 80 de juego, pero Marshall, un porterazo al que le ha tocado encajar un gol para el recuerdo, merecía su particular revancha y la tuvo. Schick tendrá que esperar a otra ocasión para anotar tres goles. Por lo demás, a Escocia no le salía nada en los metros finales y eso se volvió a notar en los minutos 83 y 85. Ni el jugadón de Forrest primero, ni el empuje colectivo dos minutos más tarde, hicieron efecto. Además de que la última ocasión del partido fue para La Národní. Krmencik quería su gol, en el minuto 89, pero Marshall tenía otros planes.

Si fuera por la segunda mitad, nada que reprocharle a The Tartan Army. Lo dieron todo. Lástima que esa actitud no estuviese presente en el primer periodo. En cuanto a La Národní, incluso se libra de ello, pues fue quien logró despertar al público con Patrik Schick a la cabeza. Su doblete valió tres puntos de oro y una página en la historia. Para todo lo demás Vaclik. A Marshall, que vivió una tarde de la que se querrá olvidar cuanto antes, no le fue la zaga, sus paradones salvaron a Escocia de ser literalmente goleada. Digno papel de ambas en el segundo tiempo, pero el gol es el gol, y ahí quien acertó fue República Checa por obra y gracia de un Patrik Schick que va a ser portada en más de un periódico y que ya tiene una página dorada que contar, además de que su selección, la República Checa de Jaroslav Silhavy, se inyectó una gran dosis de moral.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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