UNA TRAGEDIA CON FINAL FELIZ

Sábado, 12 de Junio del año 2021, Eurocopa 2020, Estadio Parken de Kobenhavn, tercer partido del torneo el cual disputaban Dinamarca y Finlandia. Fecha, torneo, lugar y datos para la historia del fútbol. Corría el minuto 42 y medio de partido. Un saque de banda desde la parte izquierda según atacaba Dinamarca iba a ser puesto en marcha por La Dinamita, Maehle sirvió hacia Christian Eriksen y de repente el número 10 de Dinamarca se desplomó. El tiempo se congeló.

Se acababa el fútbol, ya no habían dos selecciones jugando un partido, tampoco dos aficiones, ni dos naciones o un torneo. Llegó el momento de unirse como raza humana y con un único pensamiento, Christian Eriksen debía reponerse del todo. Los llantos, rezos, gestos de impotencia, miradas de desesperación y gritos de ánimo por parte tanto del público del estadio, como del resto de seres humanos de bien desde las televisiones o los transistores, lo acapararon todo. Al mismo tiempo, todos los seres humanos que vivían en el verde aquel terrible momento, soportaban unos minutos agónicos y angustiosos. Eriksen estaba tendido e inmóvil, no se pudo evitar que los peores presagios invadieran el lugar. Incluso la hermana del número 10 danés bajó al terreno de juego consolada por Kjaer, el capitán de la selección, y por el guardameta Kasper Schmeichel.

Aparecieron raudos los grandes héroes que la especie humana tiene, Los Médicos. Le practicaron rápidamente la RCP, siglas de la Reanimación Cardiopulmonar, también conocida como Resucitación Cardiopulmonar. Al tiempo que esto sucedía, sus compañeros formaban un círculo conmovedor alrededor de su compañero para evitar que ninguna grabación de cámara pudiese alcanzar la escena. La rápida, sobresaliente, admirable y heroica intervención médica comenzó a ofrecer señales de esperanza, más aún cuando se confirmaba que el jugador recobraba la conciencia en el momento en que lo retiraban del terreno de juego en camilla. Los igualmente afectados y desolados representantes de Finlandia se retiraban del terreno de juego y el partido se declaraba inmediatamente suspendido.

Entretanto, dos aficiones convertidas en una sola, seres humanos de bien, verdaderos ejemplos de cómo debe de estar unida una raza, se ganaron las estrellas y con ellas y ellos sus dos naciones, Dinamarca y Finlandia. Nada volverá a ser igual para estas dos familias a partir de ahora, si ya había hermandad, desde este día serán una sola en muchos sentidos cada vez que sus selecciones coincidan. Es lo bueno del Fútbol, del deporte, de la gente. Hoy mostraron la bondad humana. Se olvidaron por completo del torneo y corearon un nombre. «Christian» gritaba sin cesar la familia finlandesa, hacía lo propio la familia danesa con el apellido de uno de sus grandes ídolos, «Eriksen». Una enorme ovación para ellas y ellos, su gesto de humildad, cariño y unión ha pasado merecidamente a la historia, llevando únicamente en sus pensamientos la pronta recuperación de Christian Eriksen.

Las noticias se fueron sucediendo al tiempo que se acordaba que el partido, en ese momento suspendido, solamente se reanudaría en el caso de que las noticias fueran las mejores, con Christian Eriksen estable, consciente y fuera de peligro. Los minutos pasaban inexorables y todo el mundo deseaba mantenerse al día del estado del jugador danés, hasta que la imagen de Eriksen consciente acaparó las buenas nuevas y fue confirmada por el equipo médico que tan enorme trabajo hizo y que merecerían monolitos con sus nombres. Finalmente, en el Hospital Rigshospitalet, la noticia fue confirmada oficialmente por los organismos de la UEFA y la DBU, Unión Danesa de Fútbol, Christian Eriksen estaba despierto, podía hablar y su mujer y su hermana estaban con él. También lo confirmaba el Agente del futbolista, Martin Shoots.

Planeó lo que nunca debería existir ni en el Fútbol ni en ningún otro deporte. Aquello que ojalá algún día, mucho más pronto que tarde, la vida esquive. Que alguien tan joven y con mucho recorrido por delante sufra esta clase de peligro. Christian Eriksen dejó congelada a toda persona que vio el partido Dinamarca-Finlandia desde cualquier lugar. Sufrió algún problema arrítmico según se pudo saber por parte de expertos y expertas en la materia. Afortunadamente, bien está lo que bien acaba. Añadamos que ojalá que a partir de ahora la Eurocopa 2020 transcurra con total normalidad en ese sentido.

En medio de toda la incertidumbre, desesperación, angustia y sufrimiento vividos, lo mejor de la raza humana emergió para dar un ejemplo maravilloso de unión como raza, de esos que necesitamos a menudo. Bastante crudo llevamos el tema este último año y medio. 25.000 personas se volvieron una sola voz y con ello dos aficiones y sus respectivos países se ganaron las estrellas. No fueron las únicas personas, a saber cuantas en total. Desde el lugar que sea y siempre pendientes de los televisores, las radios e internet, para que las buenas nuevas llegaran cuanto antes.

Christian Eriksen ganó, estuvimos con él y lo consiguió. Gracias de corazón a esos héroes y a esas heroínas de profesión «Médicos». Ahora solamente queda que el jugador salga del hospital y se recupere del todo reposando el tiempo que haga falta. El 12 de Junio del año 2021 ya no será una fecha cualquiera, sino una en la que se podrá decir que quien ganó, fue el ser humano.

Publicado por Miguel Ávalos

Saludos, mi nombre es Miguel y es un placer unirme a WordPress. He escogido este sistema porque me gusta mucho escribir y quiero utilizarlo para escribir y publicar diferentes artículos relacionados con el fútbol. La mayor parte estarán destinados a los dos equipos de la Capital del Turia, el Valencia CF y el Levante UD, no obstante también publicaré artículos referentes a otros equipos y competiciones. Espero que todos ellos puedan ser del agrado de quienes los lean. Un cordial saludo.

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