0-0 ante una SD Huesca que desciende a la Segunda División. Ánimo para el bloque oscense y objetivo cumplido para un Valencia CF que, junto con la ya confirmada de Kevin Gameiro, va a registrar este verano a buen seguro más de una despedida. Por de pronto ya se han disparado de golpe y porrazo en esta última entresemana todo tipo de rumores sobre Guedes, Kan-In Lee, Racic y Maxi Gómez. Puede que no sean los únicos, ya que por Gayà hay un temor que se desprende de sus palabras. Dice que la temporada que viene, el conjunto de Mestalla debe ser más competitivo y aspirar de nuevo a cuotas más altas que la permanencia. Con casi toda seguridad, sino al completo, eso no va a suceder. Algun@s empiezan a especular con la opción de que dichas palabras suenan a inminente marcha.
En cualquier caso, termina la temporada 2020-2021 para el Valencia CF. Una campaña que, dada la situación actual de la cúpula, que no haya nadie que ofrezca una gestión razonable tomando el puesto de más arriba del Club y el hecho de que la crisis económica no haga sino aumentar, se antoja como la primera de las muy agónicas que la entidad de Mestalla va a tener que padecer. Y menos mal que Voro ha estado de Míster en los últimos cuatro partidos, porque lo que es el equipo en este último curso se resume en desastre. Casi todo lo ha hecho mal.
En la portería, con un Jaume Doménech muy irregular y con un Cillessen que ha salvado los muebles. En defensa todos los centrales, empezando por Diakhaby, han cometido errores impropios de la Primera División. En la medular solamente se salva Racic. Las bandas han sido la única buena noticia, pues Gayà Correia, Carlos Soler y un Guedes que ha dado el estirón en la segunda vuelta, han resultado cruciales. Finalmente, en el terreno de goleadores, todos ellos irregulares. Maxi Gómez y Kevin Gameiro bien merecen ese calificativo y Manu Vallejo ha ido desapareciendo del mapa cuando se supone que era un comodín muy valioso. Solamente Javi Gracia sabrá que ha tenido contra el dorsal número 21 Che para darle tan escasos minutos.
Ante tamaño panorama el Valencia CF ha tenido hasta que dar gracias por seguir conservando a parte de los jugones que ha tenido estas últimas campañas, pues sin ellos la situación habría sido incluso peor. Llegó a estar a menos de una jornada del descenso, coqueteando con este bastante tiempo. Meterse en una jungla que no se conoce tiene su precio y el bloque de Mestalla ha pagado el primero, sufrir de lo lindo. Esperemos que no haya ninguno peor a pagar, pues este próximo mercado de verano se antoja muy movido en las oficinas valencianistas. Más de uno abandonará el barco en busca de proyectos más rentables y buena parte del dinero que se recaude, irá destinado supuestamente a conservar el presupuesto actual. La maniobra en cuanto a fichajes volverá a ser muy reducida, cuanto menos en teoría.
Dicho de otra manera, el próximo Valencia tendrá una vez más como objetivo prioritario mantener la categoría. No se puede pedir nada más. Es lo que ha sucedido con el Valencia CF 2020-2021, era imposible que aspirara a puestos de envergadura. Siendo quien es en el Planeta Fútbol, suena muy triste, pero lamentablemente para la familia valencianista, también es la realidad instalada. La irregularidad ha sido una marca muy profunda en un equipo que, en Mestalla ha conservado casta y orgullo, pero verlo lejos de su santuario daba sencillamente ganas de llorar. Excepto en alguna ocasión muy aislada, todos los encuentros que ha disputado en calidad de visitante han sido de un nivel paupérrimo, todo un lastre de cara a no poder quedar ni entre los diez primeros.
10 victorias, 13 empates y 15 derrotas lo dicen todo. Los 50 goles a favor y los 53 en contra también. Y aún no hemos hablado de un Javi Gracia con la mente mucho más puesta en cuando podría hacer las maletas que en ninguna otra cuestión. Si tienes un Míster desganado con el proyecto, apaga y vámonos, el sufrimiento durante prácticamente toda la temporada es un hecho. Voro ha logrado que, por lo menos, el equipo corra y deje algún destello. Veremos quien es el Técnico la temporada que viene. Se habla de Pepe Bordalás, pero aún es pronto. En cuanto a la cúpula actual del Club, es muy positivo que la afición ya esté haciendo esfuerzos para pedirles que se marchen. Ahora bien, queda otra cuestión igual o más importante: ¿Quién llega?
En cuanto al 0-0 frente a la SD Huesca en El Alcoraz, sufrió el Valencia CF como cabía esperar. Los oscenses se la jugaban y acabaron naufragando. Los de Voro compitieron, cosa que con Javi Gracia no han hecho casi nunca. Por lo menos este hombre de Club logra que Los Che jueguen a algo que tenga sentido, que se capte. No hubieron goles, ambos tuvieron llegadas claras, ninguno fue capaz de atinar. Tristeza para el Huesca, resignación para el Valencia. De hecho, es lo que últimamente se respira en La Capital del Turia si hacemos referencia a la escuadra de Mestalla. Acaba así una temporada en el verde para olvidar, en líneas generales por todo, pero al menos con el objetivo cumplido. Empieza la temporada de despachos en el Club Che, y se antoja la mar de movidita. Suerte.