Campeona de la Coppa Italia por vez número 14 en su historia. La Juventus de Turín se impuso por 1-2 al Atalanta de Bérgamo en el Estadio MAPEI-Città del Tricolore en Reggio Emilia. Kulusevski marcó el primero para los de Andrea Pirlo pasada la media hora de encuentro, Malinovski logró la igualada antes del descanso y en el minuto 73 Chiesa colocó el definitivo 1-2 en el marcador. La expulsión en el minuto 88 de partido por parte de Tolói no le supuso al Atalanta afortunadamente quedarse con uno menos, pues ya le habían cambiado, pero de nada le valió. La Juventus adormeció el partido y se llevo tan eficaz como inteligentemente la Final de la Coppa Italia 2020-2021.
Mucho ojo porque cuando parecía que el Atalanta era la cara de moneda y la Juventus la cruz, todo puede cambiar en media semana. Ambos se juegan participar en la próxima edición de la Champions y los de Gian Piero Gasperini reciben al Milán. Cuanta razón hay en eso de que las temporadas son muy largas y hasta el rabo todo puede ser toro.
El primer cuarto de hora fue claramente propiedad del Atalanta, pero los de Gasperini no tuvieron acierto goleador, cosa que ante la Juventus se paga, no digamos nada si hacemos referencia a jugártela con La Vecchia Signora en una Final. Los siguientes minutos también fueron un acoso para una Juve que sufría y que tuvo en Buffon el héroe a los 18 minutos. De Light la pifió de una forma impropia de un central como él, Zapata llegó con todo, pero el cancerbero estuvo inmenso. Al 25 Freuler fue quien tuvo el gol en sus botas, pero su disparo se perdió muy cerca del poste derecho.
Y ya sabe, quien perdona lo paga. Minuto 31, robo de balón de Cuadrado que cede para Cristiano Ronaldo, este para Kulusevski y el dorsal 44 bianconero la pone impecable al palo largo. Jugadón, golazo y 0-1. Ese tanto enrabietó al Atalanta. Al 35 Buffon frustró una ocasión más de los de Bérgamo, pero al 41 nada pudo hacer. Trallazo de Malinovski y golazo para poner un merecido 1-1 en el electrónico. Vuelta a empezar y justo en el mejor momento, pues con ese empate se llegaba al final de los primeros 45 minutos.
Sin embargo, en la reanudación, vuelta a la tortilla. Fue la Juventus quien salió mordiendo con los colmillos bien afilados y acumulando una tras otra ocasiones muy peligrosas. Al 48 McKennie remató desviado, en el 58 Gollini tuvo que lucirse con un paradón porque de lo contrario Kulusevski habría anotado su doblete y al 60 Chiesa mandó el balón al poste tras una asistencia de lujo propiedad del tacón de Cristiano Ronaldo. Se veía venir el gol bianconero y en efecto llegó. Chiesa y Kulusevski hicieron una jugada maravillosa entre los dos, con el segundo asistiendo al primero, y esta vez ni el palo frenó al número 22 de la Juve. 1-2 muy merecido para los de Pirlo, el Atalanta había salido empanado.
Si algo tiene La Vecchia Signora, aparte de su monstruoso acierto goleador, es su capacidad maestra de dormir los encuentros a voluntad para frenar todo ímpetu rival. Esta Final de la Coppa Italia no fue ninguna excepción. Nada pudo hacer el Atalanta de Gasperini, sencillamente porque la Juventus no se lo permitió. Al 88 Tolói fue expulsado y aunque al Atalanta no le supuso quedarse con uno menos, pues ya había sido sustituido por Djimsiti, los de Bérgamo tampoco gozaron de ninguna ocasión clara de gol. La Vecchia Signora se llevaba el gato al agua.
Van 14 triunfos para la Juventus en la Coppa Italia. Un título que le sirve para maquillar de alguna manera una temporada que, o puede ser decepcionante si queda en puestos Champions en La Serie A, o trágica si queda quinta clasificada. Un título siempre es un título, eso es intachable, pero a un bloque del calibre de la Juventus de Turín hay que exigirle bastante más. Por de pronto que llegue más lejos en la Copa de Europa y que no deje de ser candidata a la liga. Decepción para el Atalanta, maquillaje para la Juventus.