Empate con claro sabor a derrota. El Milán echó por la borda una ocasión dorada en su propio feudo de San Siro de asegurar su participación en la próxima edición de la Copa de Europa. El 0-0 frente al Cagliari deja expuesto al bloque Rossonero. Se la tendrá que jugar nada menos que frente al Atalanta de Bérgamo en la última jornada de La Serie A. Será en el Gewiss Stadium, en el santuario de su próximo y último rival. Una forma tremenda de complicarse la vida. El Nápoles recibirá en el Diego Armando Maradona Stadium al Hellas Verona y la Juventus se desplazará al Stadio Renato Dall´Ara para medirse al Bolonia. Ni Hellas Verona ni Bolonia se juegan ya nada.
Desde el inicio salió el Milán a por el gol, desde el comienzo tuvo la puntería en las Islas Salomón. Rebic falló una clara al 3 de encuentro. Calabria y Kjaer desperdiciaron una cada uno con diferencia de escasos segundos al minuto 14. Saelemaekers disparó al centro de la portería en el 17 y al 18 mandó un balón a las nubes. Al 26 de partido Nainggolan tuvo la primera para el Cagliari. En el minuto 30 de choque Calabria erró una ocasión para el primer gol Rossonero de esas que se deben marcar. Al 41 de encuentro fue Theo Hernández quien mandó el balón fuera y en el tiempo de descuento Calhanoglu tampoco supo aprovechar la que tuvo. Ya podía el Milán lanzar como en cinco ocasiones más antes del descanso, los de Stefano Pioli eran incapaces de anotar un sólo gol.
Nada más empezar la segunda mitad el Cagliari tuvo la primera de la reanudación por medio de Nández, pero el balón se marchó alto. Aún y así, cada vez que la escuadra de Leonardo Semplici llegaba, al Milán le temblaba el alma. Calhanoglu, Calabria y Theo Hernández tuvieron en cinco minutos tres más para los locales, pero no había manera. Entre el 53 y 54 el Cagliari tuvo dos, la segunda de ellas muy clara a cargo de Nainggolan. Diego Godín tuvo dos de libro con dos remates de cabeza al 61 y al 64 que se perdieron por poco. Los visitantes estaban apretando.
El Milán sabía que se le estaba acabando poco a poco el tiempo y no lograba ese gol que le proporcionara tranquilidad. En poco más de un minuto tuvo otras tres ocasiones por parte de Samu Castillejo, Kjaer y Calhanoglu. Nada de nada. El dorsal 10 Rossonero fue de los más activos del partido y volvió a probar fortuna en el minuto 71, pero de nuevo el gol quedaba lejos. Los locales avasallaron a su rival con más ocasiones. Rebic tuvo dos en los minutos 71 y 75, siendo la última clarísima con el esférico marchándose lamiendo el larguero. Meité lo intentó dos minutos más tarde, pero no estuvo fino.
Se le acababa el tiempo al Milán y los minutos de prolongación hicieron acto de presencia. Samu Castillejo fue el último rebelde con causa, pues tuvo las tres ocasiones para los suyos. La primera de ellas, la del minuto 90 de partido, la más clara. Asistencia de Kessie, el dorsal 7 del Milán lanza y el cuero se marcha rozando el palo izquierdo. Ni esa. Los Rossoneri se han metido en un lío gordo y ahora deben afrontar toda una Final de La Serie A y fuera de casa. Cosa fina su rival, el Atalanta, un señor equipo.
Ojo al dato, los estadios que han batido los pupilos de Stefani Pioli no son precisamente poca cosa. Inter, Juventus, Nápoles y Roma. Cuatro grandes bloques que han sucumbido ante los de San Siro en condición de locales. En ello se ampara un Milán que ha dejado pasar una ocasión dorada para amarrar su puesto Champions. Ahora bien, queda una jornada y todo es posible, incluido que el Milán quede subcampeón.