El Valencia CF de Voro es otra cosa. Derrotó al Valladolid con oficio, plantó cara a un Sevilla que luchaba por la Liga y ha vuelto a demostrar que si llega a trabajar de forma distinta hubiese podido quedar entre los diez primeros, salvándose de esta forma con mucho más orgullo. Todo eso ya no tiene arreglo, lo único relevante es sumar cuantos más puntos mejor y desde que Voro ocupó el cargo es lo que está haciendo el bloque de Mestalla. 4-1 goleó a una SD Éibar que ya no será equipo de Primera División el próximo curso. Tras siete temporadas en la élite Los Armeros dicen adiós a la máxima categoría del fútbol español.
Las señales para el Valencia fueron buenas nada más arrancar el partido. Al 3 de juego contra genial de Los Che y gol de un Guedes que, cualquiera diría que es el mismo jugador que en la primera vuelta. 1-0 con asistencia de Carlos Soler, que se marcó un partido sensacional. A partir de ese momento el Éibar se lanzó con todo a por el empate, pero el destino del equipo Armero parecía sellado incluso por los otros resultados que empezaban a darse. Al 19 de partido de nuevo la conexión Guedes-Carlos Soler hizo diabluras. Desborde y centro del primero y remate en semifallo del segundo. 2-0 para el Valencia CF.
Ese segundo gol hundió casi por completo a un Éibar que no encontraba la manera de luchar contra lo que parecía inevitable. A la media hora de partido se demostró que así era. Otra vez Guedes en una de las suyas para dársela a Gayà, este la puso en el centro del área y allí estaba de nuevo Carlos Soler para anotar su doblete y colocar el 3-0 en el electrónico de Mestalla. En el 38 de partido Bryan Gil anotó un gol para los de José Luis Mendilibar que podía haberles dado una chispa de esperanza. Poco después los visitantes estrellaron un balón en la madera. Parecía haber esperanza para la SD Éibar.
Sin embargo, poco después del descanso volvió a quedar claro que ese no era el relato. Minuto 49, centro magnífico de Maxi Gómez y Guedes fusila sin piedad a Dimitrovic. Que no se diga que el 7 Che no está marcándose un final de temporada brutal. A partir del minuto 50 poco que contar. Todo lo que hizo el Éibar para acortar distancias en el marcador fue en vano y el Valencia CF vivía de las rentas. Teniendo un marcador tan ventajoso los de Voro no quisieron hacer más sangre. Los siguientes minutos aumentaron la decepción Armera a más no poder, pues la notificación del descenso matemático hizo acto de presencia.
Mucho ánimo a todo un guerrero como el Éibar y a su afición, llegarán tiempos mejores. La alegría va por barrios, cosa que no es ningún secreto. En cuanto al Valencia CF, cumplieron los de Voro con oficio y calidad, liderados por Guedes y Carlos Soler. Ambos jugadores anotaron dobletes confirmando su gran final de campaña. A estas alturas lo único que puede ser buena noticia en la entidad de Mestalla es quedar por encima del vecino por orgullo y que la temporada llegue a su fin. Se aproximan días muy movidos en las oficinas del Club, quizá más que durante el verano pasado. Una victoria en la última jornada no será ningún consuelo de cara a la situación actual, pero sí una muestra de que este Valencia CF jamás perderá su dignidad.