Vaya por delante que Voro debió haber llegado al Valencia CF bastante antes, pero ahora eso ya no tiene arreglo. Lo que sí aspiraba a tenerlo es cambiarle la cara a este equipo. En dos partidos se ha demostrado que era más que posible. Únicamente resta el hecho de que no es lo mismo un rival que otro. En este último partido el Valencia CF compitió de tú a tú frente a la cuarta mejor escuadra de la Liga, pero no fue suficiente. La plantilla del Sevilla FC es cosa seria. Y pensar que no hace mucho los de Mestalla estaban por encima y casi ayer, como dirían aquel y aquella, competían a un nivel muy similar. Cuanto menos actualmente eso ha pasado a mejor vida.
1-0 ganaron los de Julen Lopetegui a un Valencia que salió muy serio de inicio. Al Sevilla le costaba mucho encontrar los espacios para generar peligro y en las escasas veces en que conseguía llegar hasta Cillessen no tenía claridad para hallar el último pasillo. Los de Voro sabían estar muy ordenados en el verde, liderados por Guedes y Carlos Soler. Al 5 pudo haber penalti para el Sevilla, pero el VAR no lo vio así, al 8 fue el Valencia quien trató de sorprender por mediación de Carlos Soler, pero el balón se marchó fuera. Al minuto 16 Óscar Rodríguez tuvo una clara para los locales, sin embargo su lanzamiento se fue al lateral de la red. En el 18 de partido de nuevo lo intentaba Carlos Soler para los de Voro, no obstante Bono despejó. En el 26 tuvo su segunda clara el Sevilla por medio de Suso, pero Cillessen atrapó en dos tiempos.
El Valencia CF estaba muy bien plantado, pero era el Sevilla FC el que cada vez tenía más el balón. La calidad de los locales empezaba poco a poco a imponerse en un partido donde ambos hicieron rotaciones debido al poco tiempo de descanso entre una jornada y otra. Al minuto 34 Gudelj no marcó de milagro con un potente chut desde más de veinte metros de distancia. En el 39 Carlos Soler tuvo para el Valencia su tercera oportunidad a balón parado, pero el balón se marchó fuera. La última de la primera mitad fue para los locales mediante un disparo de Suso que Cillessen despejó.
Los de Mestalla compitieron. Se plantaron en Nervión como un equipo muy serio, dispuesto a romper definitivamente su mala racha en uno de los campos más complicados de toda la Liga Santander e hicieron pasar una mala primera parte a los pupilos de Julen Lopetegui. Sin embargo, en la segunda mitad apareció la gran diferencia que desequilibró la balanza entre ambos. El Sevilla FC tiene un fondo de armario impresionante, el Valencia CF no. Simple de decir y factible comprobarlo. Antes de eso hay que hablar de las dos ocasiones de los de Voro en el 52 y en el 59, con un Manu Vallejo que no pudo llegar a la asistencia de Guedes ni siete minutos más tarde batir a Bono. Julen Lopetegui dio entrada a Acuña, Fernando y Papu Gómez. A partir de ahí el partido comenzó a cambiar radicalmente.
El Sevilla FC acumuló llegadas hasta que en el 66 de encuentro Fernando, uno de los que habían saltado al campo, hizo de las suyas. Dio un pase filtrado impecable a En-Nesyri y este no falló ante Cillessen, anotando el único gol que subió al marcador. En el último cuarto de hora, más los cinco de añadido, el Sevilla trató de dormir el encuentro sobando el balón y el Valencia buscó la manera de generar peligro para ir a por un empate que, a la postre no se presentó, pero no fue porque no tuviera las suyas. Guedes y Gameiro obligaron a la defensa hispalense a trabajar de lo lindo. En el 94 el dorsal 7 Che filtró un gran pase para el nueve valencianista, que intentó chutar a la media vuelta de volea, pero ahí se acabaron las esperanzas para los de Voro.
Cuestión de fondo de armario, así de simple. Ganó el Sevilla porque tiene una plantilla de lujo con jugadores preparados para salir en segundos tiempos y solventar para su equipo partidos de este calibre. Compitió el Valencia, que con Voro parece otro, pero los días donde era normal que el conjunto Che y el bloque Hispalense estuviesen anivelados no existen hoy día. La triste realidad para el Valencia CF es que el Sevilla FC representa uno de esos equipos inalcanzables para los de Mestalla. Los 35 puntos de distancia que en estos momentos les separan no necesitan ningún respaldo. En esta última jornada no pudo ser, ante el Éibar en Mestalla habrá una nueva oportunidad de victoria.