Il Derby della Madonnina registró un sorprendente resultado a favor de un Milán que conquistó el Allianz Stadium nada menos que por 0-3 y eso que Kessie falló una pena máxima, pero el conjunto de Stefano Pioli no perdió la compostura ni la ilusión y supo tirar de efectividad frente a una Juventus de Turín que a partir de ahora tiene prohibido fallar si no quiere encontrarse con el hecho tan histórico como negativo de tener que disputar la UEFA Europa League quedando 5to en la Serie A.
El bloque Rossonero sabía muy bien lo que se jugaba, qué campo visitaba y a qué rival se debía enfrentar, y respondió a la gran cita de manera admirable. Un golazo de Brahim Díaz al minuto 45 cambio el destino del partido en su primera mitad. En el segundo tiempo cuatro minutos, del 78 al 82, fueron letales para los de Andrea Pirlo. El Milán dio una muestra de lo que significa acierto goleador. Cualquiera creería que la rabia de los Rossoneri por haberse caído de la candidatura a la Serie A se manifestó en este último Derby.
Ambos equipos comenzaban empatados a puntos, sabían que afrontaban una final de cara a conseguir jugar la próxima Champions. El primer cuarto de hora fue de la Juventus, pero no logró el equipo local estar fino de cara a la meta defendida por Donnarumma. Al 17 de encuentro el Milán tuvo su primea ocasión por obra de Brahim y al minuto 20 lo volvía a intentar el atacante Rossonero, pero mandó fuera la primera y en la segunda el cuero fue atrapado por Szczesny. Al 29 de partido Chiellini pudo desnivelar el encuentro, pero su remate de cabeza tras un centro de Cuadrado se marchó desviado. Instantes después Donnarumma cometió un error en la salida y la Juventus no lo aprovechó.
Al 37 de partido Alex Sandro sacó bajo palos la más clara de la primera mitad. Theo Hernández se marcó un jugadón, pero lo hizo todo genial salvo lo más importante, el remate. En el 44 de partido lo volvió a intentar el dorsal 19 del Milán, pero esta vez el central De Light le adivinó las intenciones. Fue la antesala del golazo que Brahim Díaz marcó al minuto 45. Szczesny despejó muy mal, el balón le cayó a Brahim que pinchó el balón como los cracks de talla mundial y lanzó clavando el esférico en la escuadra. Golazo para enmarcar, 0-1 y final del primer tiempo.
No estuvo nada inspirada la Juventus en la primera parte y nada más empezar la segunda se empezó a percibir que tampoco le había sentado bien el paso por el vestuario. Fueron Brahim y Saelemaekers quienes tuvieron las primeras ocasiones claras de la reanudación al 55 de encuentro. El Milán estaba bastante más metido en el Derby y no permitía a la Juventus estar cómoda. Pudo haber sentenciado la escuadra de Stefano Pioli con un penalti muy claro que Chiellini cometió, pero Kessie lanzó muy mal y Szczesny se apoderó del cuero. Al 59 Rabiot dispuso de una ocasión para la Juventus, pero estaba claro que no era la noche ni el Derby de los de Andrea Pirlo. En el minuto 73 lo intentó Chiesa para los locales, pero su remate fue rechazado por la defensa milanista.
En el minuto 78 llegaron los cuatro minutos mágicos para el Milán y fatídicos para la Juventus. Bennacer asistió a Rebic y este no perdonó el 0-2. La Vecchia Signora quedaba muy tocada, pero peor acabó en el 82 de partido. Falta que vota el Milán, Çalhanoglu la pone al corazón del área y allí llega Tomori para ajusticiar por tercera vez a la escuadra Bianconera. 0-3 y fin de la historia. Las ocasiones de las que dispuso La Vecchia Signora para hacer el gol del honor, dos por parte de Dybala, otra por parte de Kulusevski y otra por parte de Chiellini, acabaron en nada.
El Milán escribió una página de oro en Il Derby della Madonnina. Nada menos que 0-3 a su favor y con un acierto goleador espectacular. Brahim Díaz fue el más destacado, muy incisivo hasta que por desgracia se retiró lesionado, pero sí con un golazo tremendo, otros jugadores como Kessie pese a su fallo desde los once metros o Rebic también fueron protagonistas, sin olvidar a Calhanoglu y a Theo Hernández. Los Rossoneri de Stefano Pioli se colocan terceros en la tabla con 72 puntos y meten en un buen lío a una Juventus de Turín que corre serio peligro de no disputar la próxima Champions, algo que sería una página humillante en la historia de La Vecchia Signora.
Ninguno de los jugadores de la escuadra Bianconera destacó, salvo Szczesny que evitó males mayores y Chiellini. Ni rastro de Dybala, Cristiano Ronaldo, Morata, Rabiot o Alex Sandro. Justa victoria de un Milán que exhibe pegada y que tiene la clara intención de volver a donde le corresponde, la Champions.