No pudo ser, el Valencia CF lo intentó frente al FC Barcelona, pero un penalti muy desafortunado al minuto 57, cambió el curso de un partido que los de Mestalla iban ganando por 1-0 desde el 50 tras el gol de Gabriel Paulista, aprovechando un saque de esquina y el mal trabajo defensivo del conjunto de Ronald Koeman. Sin embargo, Tony Lato cometió manos en una jugada encabezada por un Leo Messi que, como cabía esperar, se erigió como héroe entre los suyos. Cillessen le paró la pena máxima, pero el 10 culé fue más pillo que toda la defensa valencianista y anotó el empate.
Ese gol le hizo un tremendo daño psicológico a un Valencia que recibió otros dos, y que a la postre fueron suficientes para que el Barcelona conquistara Mestalla y deje al Valencia CF a dos jornadas de descenso. Ni siquiera la valentía de Carlos Soler, que marcó un golazo para el 2-3 definitivo, pudo hacer que los de Javi Gracia lograran empatar, pues fue la última clara que tuvieron frente a los de Can Barça, que sólo tuvieron que tener el balón y no arriesgar. El Valencia CF acumula seis partidos sin conocer la victoria y se aproxima a un final de Liga Santander muy decepcionante en cuanto a resultados. La parte positiva es que no parece que los Che deban preocuparse por el descenso.
Primera mitad muy digna de un clásico del fútbol español como este. El Valencia CF quiso dejarle claro al Barcelona que arrancar puntos en Mestalla no le iba a resultar nada fácil y lo logró. Eso sí, las dos primeras claras fueron para los visitantes. Al 3 de partido Pedri pudo haber anotado el primero para los azulgrana, pero el 16 culé mandó el balón fuera tras una gran jugada entre él, De Jong y Griezmann. Al minuto 12 Messi colgó un balón de oro y Araujo remató centrado y al muñeco. Incluso en el 18 Griezmann asistió fenomenal a De Jong, pero este no pudo llegar hasta el esférico.
Reaccionó el Valencia CF a las ocasiones iniciales culés y en el ecuador de la primera parte no marcó el primero porque Gayà optó por la opción equivocada. Prefirió chutar a portería cuando la alternativa de dar el pase final hubiese podido suponer el tanto Che. Al minuto 26 lo intentó Racic, pero su disparo salió centrado y Ter Stegen se hizo con el cuero. En el 40 llegó la última ocasión clara del primer tiempo por obra del Barça, pero Pedri no alcanzó el balón. El descanso decretaba un justo 0-0 y todo por decidirse.
Si la primera parte fue entretenida, la segunda directamente genial. Hasta cinco goles se vieron. Tres de ellos por errores defensivos y otros dos de auténtico talento. Al minuto 50 el Valencia CF fue quien golpeó primero en un saque de esquina que botó Carlos Soler y que Gabriel Paulista remató muy certeramente y sin oposición. 1-0 y la defensa culé haciendo aguas por enésima vez, en esta ocasión ante la buena labor del Valencia a balón parado. Al 52 de partido pudo haber marcado el conjunto de Mestalla el segundo y poner la posible sentencia, pero Thierry Correia no atinó en el remate y la ocasión se perdió.
En el 57 las tornas cambiaron radicalmente. Penalti desafortunado a favor del Barcelona por unas manos provocadas por un Lato que, para colmo de infortunios, se marchó poco después lesionado. Cillessen conoce bien a Messi y le adivinó las intenciones con una gran parada, pero la defensa Che es tema aparte, nadie fue capaz de despejar el balón y el que menos debió haberlo recogido, Leo Messi, remachó para dentro. 1-1 para un Barcelona que precisamente si algo le cuesta más que nada es marcar el primero, acto seguido que el rival empiece a rezar. Así ocurrió. Delicatesen de Jordi Alba, remate de cabeza de De Jong, nuevo paradón de Cillessen, pero ahí estaba un oportunista Griezmann para poner el 1-2 en el minuto 63. El Valencia CF recibió ese tanto con un jugador menos sobre el terreno de juego. La astucia culé tuvo su premio.
Los locales estaban KO psicológicamente hablando y eso lo quería seguir aprovechando un Barcelona que sabía que si hacía el tercero el encuentro quedaría prácticamente visto para sentencia. Lo logró y de una manera espectacular. Falta directa a 23 metros de distancia de la portería de Cillessen, Messi golpea el balón como sólo él y nadie más sabe hacerlo, el balón da en el poste y se aloja dentro. Golazo para enmarcar, 1-3 y con la apariencia de que el Valencia podía incluso recibir un buen saco. Sin embargo, ya sabemos cómo es la escuadra de Mestalla, cuanto más se la dé por perdida se rehace y pone la emoción en bandeja de plata.
Una posible mano de Diakhaby dentro del área, que pudo haber supuesto el cuarto gol culé, fue sucedida por la jugada del 2-3 en el 83 de juego. Carlos Soler hizo magia desde la frontal con un trallazo que cogió un efecto imparable para un Ter Stegen que se convirtió en un mero espectador. Había partido y quedaba tiempo para cualquier cosa, pero al final ese golazo Che supuso el último acto de rebeldía para un Valencia que cayó con honor frente a un Barça con urgencias que no permitió más fisuras y logró convertir los minutos restantes en anécdotas.
El Barcelona ganó y sigue en la pomada por la Liga. El Valencia CF prosigue con su espiral negativa de resultados y van seis encuentros donde no es capaz de ganar. No es precisamente el final deseado por la escuadra de Mestalla, pero de todos los malos resultados que últimamente ha obtenido el bloque de Javi Gracia, este es el más comprensible y los blanquinegros cayeron con dignidad. Se encargó de ello un Carlos Soler que se negó a que el Barcelona usara al Valencia CF de sus amores como un muñeco de trapo. Solamente queda para él y los suyos mirar hacia delante y trabajar para que la senda de la victoria vuelva cuanto antes.