A estas alturas es mucho mejor empezar asimilar que el Levante UD no va a tener el final de la Liga Santander 2020-2021 deseado. Las dotes positivas que este equipo estaba mostrando durante buena parte de la misma se han desvanecido. Nada sale y la confianza ha puesto pies en polvorosa incluso en los mayores cracks. Entre ese detalle tan clave, el cansancio, las lesiones y la falta de experiencia en competir a gran nivel en más de un torneo, ha sido demasiado para los de Paco López. Todo lo negativo ha aporreado la puerta Granota, la ha derribado y ha condicionado de muy mala manera unos últimos meses que prometían el objetivo de quedar entre los diez primeros.
Todo lo positivo recogido por el Levante UD en esta temporada, que más que positiva es histórica, no se lo va a quitar nadie. Sin mencionar que el objetivo sagrado, la permanencia, sigue estando a bastante buen recaudo. No obstante, desde el Club se tendrá que trabajar un verano más para que la plantilla vuelva a experimentar un nuevo aumento de nivel dentro de lo humanamente comprensible. Hay jugadores que no rellenan los huecos de la misma manera que otros y se debe tratar de equilibrar el plantel en ese aspecto lo más y mejor posible. Eso será a partir de Junio.
La Liga Santander 2020-2021 sigue en marcha y el Levante UD volvió a experimentar el sabor de la derrota. Un sabor al que se está empezando a acostumbrar en estas últimas jornadas, en donde el cansancio físico y el factor psicológico negativo de los jugadores ha hundido la buena dinámica que duró hasta finales de Marzo. O pasan factura las malas versiones del equipo en partidos que muy capazmente podría sacar o da la talla a cambio de que no le salga nada y al rival sí. Fue lo que pasó en Balaídos. 2-0 ganó el Celta. Los vigueses jugaron bien, marcaron dos y pudieron ser uno o dos más. Los Granotas jugaron bien, tuvieron ocasiones muy claras, pero la suerte ha dado la espalda a los de Paco López.
El partido se resume en un justo 2-0 a favor del Celta por la sencilla razón de que esto es fútbol, imperan los goles, los locales encontraron la forma de batir la portería de Dani Cárdenas, pero los de Orriols fueron incapaces de batir siquiera una vez la meta de Iván Villar. Así de simple. Por lo demás se vio un partido en el que la mejor noticia para el Levante UD fue Álex Cantero. Eso también tiene que pasar, que los chavales del filial ocupen su sitio y el dorsal 29 es de las perlas más prometedoras que el Club Granota atesora en estos momentos. La Cantera al poder, sin prisa, pero sin pausa alguna.
Ambos equipos le echaron ganas y demostraron por qué merecen seguir en Primera División. El Celta con esta victoria lo tiene cien por cien hecho. Por su parte el Levante UD, pese a la enorme crisis de resultados en la que está metido, tiene tres cuartas partes de la faena, solamente le faltaría una victoria más para la tranquilidad completa. Eso tendrá que esperar, en Balaídos no pudo ser. La otra nota positiva es la vuelta de Jorge Miramón, alguien a quien evidentemente el equipo ha echado muy en falta.
Un golazo de Brais Méndez al 50 de partido tras un jugadón con Iago Aspas y un gol de Solari al 73 de choque sentenciaron a los de Paco López, que tendrán que esperar como mínimo una jornada más para volver a recordar lo que es sumar de tres. Un final de temporada Granota muy decepcionante visto cómo estaba el equipo por mediados de Marzo, capaz de aspirar a quedar entre los diez primeros, incluso noveno u octavo, sin embargo, empieza a quedar muy claro que dicho mérito tendrá que aguardar a una ocasión más propicia y que el Levante UD deberá seguir trabajando si quiere que se vea cumplido. Una lástima, pero es lo que hay, y por todo lo que ha recolectado la escuadra de Orriols el vaso se debe seguir viendo medio lleno. Incluso un pelín más.
MACHO LEVANTE